
Un representante del fabricante de estos recambios alertó a la policía de que se estaban vendiendo recambios falsificados en internet, con el riesgo que ello supone tanto para la seguridad como para el medio ambiente. Según informa la Cadena Ser, los productos no habían sido ni fabricados ni autorizados por la marca, y tras realizarse las diferentes comprobaciones por parte de la policía científica, éstos efectivamente resultaron ser falsos.
Avanzada la investigación se descubrió la ubicación de la sede de las empresas investigadas, procediéndose al desmantelamiento de la nave industrial ubicada en la localidad murciana de Molina de Segura. Allí se incautaron de quince filtros de combustible, dos filtros refrigerantes, un filtro de aceite ‘ByPas’ y un guardabarros.



