
El fabricante pretende alertar del peligro que supone esta situación: «En una frenada de emergencia, cada centímetro cuenta». Y siguen: «Con un mantenimiento correcto, un trabajo profesional y los líquidos de freno de calidad se logrará mejorar la seguridad, se acortará la distancia de frenado y se prolongará la vida del sistema de frenos».
Desde ATE recomiendan chequear el nivel del líquido de frenos en cada revisión de mantenimiento, «por seguridad debe cambiarse entre el año y los tres años y acudir al taller de confianza en cuanto se detecte alguna anomalía». Las revisiones periódicas del líquido de frenos permiten que la frenada sea más directa y estable, aumente la resistencia a la corrosión y oxidación, se evite el deterioro prematuro del sistema de frenos y se alargue la vida del sistema de frenado.
Para incentivar la realización de estas operaciones entre los usuarios, el fabricante acaba de poner en marcha una campaña válida hasta el 31 de diciembre para ofrecer una revisión gratis a todos los clientes que acudan a los talleres de su red (Centros de Frenos ATE).



