
Los porcentajes están más igualados si se trata de tonos bicapa o con efecto, encabezando la demanda el color gris con un 39,44%, seguido por el negro con un 17,97% y en último lugar el azul con un 13´26%.
En cuestión de marcas prevalece la Blanc Banquise para el color blanco monocapa; disponible en modelos de Citröen, Fiat y Peugeot, el Candy-Weiss Candy White de VolksWagen, también para Audi y el Frozen White o Frostweiss de Ford. En el caso de los bicapas para agua, según el informe los más consumidos por el taller son el Gris Alumium de Citröen y Peugeot, el Deep Black o Preto mystic de Volkswagen y el Reflexilber de Volkswagen y Audi.
Uno de los elementos calve a la hora de efectuar el repintado es que se llegue a igualar el tono aplicado en la reparación con el del resto del vehículo, y en este sentido, los datos del estudio no resultan del todo favorables. El informe de PPG Refish pone de manifiesto que solamente la mitad; el 56,7%, de los trabajos realizados de repintado en talleres de la península con colores monocapa, respondieron al patrón original de fabricación, mientras que el 43´3 % restante tuvo que optar por una variante; una fórmula generada para dar solución a las variaciones generadas por un agente externo.
Sin embargo, en el caso de los colores bicapa, la respuesta al patrón original alcanzó el 65´4%, según apunta el estudio en cuestión, que en última instancia aconseja al taller la utilización de herramientas específicas para la igualación del color, nombrando al espectofotómetro RapidMatch™ X-5.
Sin duda un factor de gran interés para el consumidor final, que siempre buscará el mejor resultado en un aspecto tan básico como es el aspecto e imagen de su vehículo.


