Dentro de la póliza de seguro de nuestro coche existen las cláusulas, que son las disposiciones recogidas en un contrato de seguro donde se precisan sus condiciones.
Todo el mundo conoce las cláusulas, que, de forma simple, son la parte del contrato donde se especifica qué tienes cubierto por la póliza y qué no.
Dentro de las cláusulas existen las cláusulas limitativas, que son literalmente cláusulas limitativas de los derechos de los asegurados. Esto significa que el seguro no puede incluir una cláusula que limite los derechos que tienes como asegurado sin cumplir los requisitos legales establecidos.
Según reza la Ley de Contrato de Seguro, en su artículo 3, las cláusulas limitativas se destacarán de modo especial y deberán ser específicamente aceptadas por escrito por el asegurado.
Esto significa que, al aceptar una póliza, deberás firmar la póliza y, además, firmarás las cláusulas limitativas una a una.
Esto es muy importante, pues estaríamos siendo perjudicados si el seguro no nos las diese a firmar por separado, aclarando que se trata de una cláusula limitativa.
La compañía de seguros, para poder limitar tus derechos, podría ofrecer una contraprestación; es decir, hacerte un “descuento” a cambio de limitar tus derechos. Aunque, por experiencia, sé que la inmensa mayoría de personas que llegan al taller con cláusulas limitativas en sus pólizas no son conscientes de que les han limitado sus derechos, solo de que —cito textualmente— “me dijeron que tengo una póliza que sale más barata, igual a la que tenía, pero con menos franquicia”.
¿Qué tipos de cláusulas limitativas son las más comunes? Por ejemplo, las que limitan tus derechos en aspectos concretos.
La libre elección de taller: si un seguro no te deja reparar en cualquier taller de tu elección, estaría limitando tus derechos y, por tanto, aplicándote una cláusula limitativa.
La aplicación de más de una franquicia, dividiendo el vehículo en cinco partes, es otro ejemplo de cómo se pueden limitar tus derechos, porque de esta forma te estarían obligando a pagar más de una franquicia en la mayoría de los casos.
En las llamadas pólizas verdes o pólizas eco, la utilización de piezas de desguace es otro supuesto habitual. La ley establece que al vehículo solo se le pueden instalar piezas nuevas y originales del mismo, salvo aceptación expresa en determinados casos.
Estos son algunos ejemplos de cláusulas limitativas. Para poder saber si una cláusula es limitativa, en general se trata de disposiciones que condicionan el pago de la indemnización, poniendo un límite o supeditando el pago a determinadas características.
Y todas estas cláusulas tienen que ir firmadas expresamente.
Te animo a que revises tu póliza e identifiques las cláusulas limitativas, y compruebes si es cierto que las tienes correctamente firmadas y debidamente resaltadas (en hoja aparte y con un tipo de letra diferente al resto).



