“Veo con incredulidad cómo en el actual mercado de la carrocería a la GOLFERÍA se le llama COMPETITIVIDAD y el ABUSO es denominado EFICIENCIA.
Disculpad mi tono directo y agresivo, pero he estado reflexionando un rato durante uno de mis habituales viajes visitando talleres y he llegado a la conclusión de que algo estamos haciendo mal.
Mi preocupación se centra en la relativamente nueva figura, surgida al amparo de la crisis, de los gestores de reparaciones: intermediarios entre los flotistas, aseguradoras, rent a car, y los talleres de reparación, que aseguran una reducción de los costes en las reparaciones, conseguidas en muchos casos por medio de prácticas abusivas.
Profundizando en la manera de conseguir abaratar los costes de reparación, estas empresas han llegado a un sector con muchas horas de vuelo para inventar la rueda, ¿cómo hemos podido vivir sin ellos durante todos estos años?
El problema de nuestro sector es que no concibe proyectos de futuro, todo es ahora y rápido. Las redes (excepto algunas honrosas excepciones) están más condicionadas a las cifras de ventas que a construir un proyecto de control de costes para sus talleres; que digo yo que podría ser exactamente lo mismo que hacen estos intermediarios, pero con más margen.
¡¡Qué tontos hemos sido!! Cuesta creer que a nadie se le haya ocurrido pagar la mano de obra a precios por debajo de costo, poner directamente el recambio en el taller quedándose con gran parte o la totalidad de la ganancia y exigir descuentos superiores al 10% en el total de la factura de mano de obra y materiales de pintura (añadiéndose a su beneficio de intermediario una comisión por parte de esas marcas con redes de talleres por “recomendar” su pintura y/o recambios).
Pero si vivimos en un libre mercado, ¿dónde está el problema? Cada taller es muy libre de aceptar las condiciones que considere y ante un acuerdo entre dos empresas, qué se puede decir…
El problema radica en que los responsables de estas empresas de gestión de reparaciones no tienen ni pajolera idea de cómo funciona un taller y utilizan la “técnica de la goma elástica”: estiran hasta ver dónde pueden llegar y como se dan cuenta que la goma no se parte, siguen y siguen como los conejitos de Duracell.
No me malinterpretéis, creo en el control de los costes medios, es necesario y es el camino, lo que no creo es que una empresa que no aporta nada a la cadena de valor, que no se juega nada y que no invierte nada, gane más que el que realiza el trabajo de reparación. Eso en mi pueblo se llama: GOLFERÍA.
Por todo esto, creo que debemos hacer un ejercicio de responsabilidad y si queremos jubilarnos en esto, tenemos que cuidar a la gallina de los huevos de oro: EL TALLER.
Fui a MOTORTEC y me di cuenta que la feria era un éxito y todos los pabellones estaban llenos por asociaciones, constructores de vehículos con su recambio OEM e IAM, fabricantes de maquinaria de todo tipo, fabricantes de pintura, fabricantes y distribuidores de recambios IAM, empresas de servicios, etc.…Todos con un único cliente: EL TALLER.
Todo giraba en base a que uno de esos 45.000 TALLERES, que no son tantos, empresas especialistas en el sector han puesto un poco de cordura en este tema, decidiera comprar.
Si esos talleres no pueden comprar, y lo que es más importante, no pueden pagar: ESTO SE ACABA…
Mi trabajo es que el taller consiga ser rentable para que pueda mantener toda esta industria que no es consciente que depende de él y creerme que cada día se torna en un trabajo más complicado.
Desde aquí mi llamamiento: Arruinar al taller es arruinar al sector de la posventa…».
Víctor Gámez es socio fundador en Boxes Consulting.



Lo has clavado.
El problema que los talleres que propician eso son los que dicen que no son rentables y buscan el problema donde no es.
El problema que esos artistas perjudican a la imagen del taller y a la viabilidad.
Que razón tienes Víctor . Los talleres somos cliente , proveedor … y nos debemos cuidar unos a otros y no estrujar hasta que no podamos . La idea es que ganemos todos .
Buenos días, Victor, perfecta definición de las compañías de seguros.
mas claro agua.
Hola Victor, buena reflexion, la verdad que los talleres de plancha y pintura estamos sometidos a mucha presion con compañias de seguro y renting , si estubieramos todos mas unidos y hacer presion a esas compañias de seguros que ademas te marcan su precio de hora en tu casa y no digamos cuando hay que cobrar que si el tramitador para aqui para alla, en fin tu lo has dicho un libre mercado que cada dia cada uno va a la suya. Hace falta mas union entre nosotros lo talleres reparadores.