
Durante 2015 y 2016, el impuesto a la compra del gas fue de 17,16 euros/kilo. La subida (ahora a 26 euros/kilo) supondrá un importante encarecimiento de las operaciones de recarga de gas en los talleres españoles.
Recordemos que la Ley 16/2013, que implantó determinadas medidas en materia de fiscalidad medio ambiental, creó en su artículo 5 el Impuesto de Gases Fluorados. En el punto 18 se establecía un régimen transitorio de los tipos impositivos (26 euros/kilo para el gas 134a) para los ejercicios 2014 y 2015: así, durante el primero la cantidad a abonar por tal concepto quedó fijada en 8.58 euros/Kg y, en el segundo ejercicio, en 17,16 euros/Kg.
En 2016 se amplióo ese régimen transitorio, siendo el gravamen para el gas el mismo que en el año anterior: 17,16 euros/kilo. Y es que 2016 era el año en el que los talleres debían comenzar a aplicar el impuesto en su totalidad (26 euros/kg) pero, debido a la falta de existencia de un gas sustitutivo con menor potencial de calentamiento, la autoridad competente decidió mantener el régimen transitorio y la misma cantidad correspondiente a 2015, criterio que ahora parece haber cambiado.



