Un taller de Pamplona ha llamado la atención de clientes y vecinos al colocar un cartel en su fachada con un mensaje: no admite más citas hasta el próximo mes de agosto. Detrás de este aviso se esconde una realidad que, según su propietario, se está extendiendo por todos los talleres: «El sector está colapsado». Así resume la situación Fermín Cano Goñi, propietario de Autorrama, un taller situado en el barrio pamplonés de Iturrama, a Navarra.com.
El mecánico explica que junio suele ser uno de los meses de mayor actividad para los talleres. A la llegada del verano y las vacaciones se suma, en el caso de Pamplona, la proximidad de las fiestas de San Fermín, un periodo en el que muchos conductores quieren tener sus vehículos revisados y preparados: «Además de que aumenta la demanda, todo el mundo tiene prisa antes de San Fermín», señala Cano. Sin embargo, este año la situación se ha adelantado a lo habitual: «Llegamos a junio con toda la agenda completa antes incluso de empezar el mes», afirma.
Cada vez más reparaciones y menos capacidad de respuesta
La saturación ha obligado al taller a rechazar nuevas citas, una circunstancia especialmente complicada cuando se trata de clientes de toda la vida: «Decirle a un cliente de siempre que no puedes atenderle es duro; sientes que le estás fallando», reconoce el propietario de Autorrama.
La solución pasa, en muchos casos, por derivar las reparaciones a otros establecimientos, aunque el problema, asegura, es generalizado: «Solo queda derivar a otros talleres, pero el sector en general está colapsado y toca esperar», advierte.
Más coches antiguos y menos vehículos nuevos
Según el responsable del taller, una de las principales causas de esta situación es el envejecimiento del parque automovilístico español y el elevado precio de los vehículos nuevos. Ante la dificultad para cambiar de coche, cada vez más conductores optan por alargar la vida útil de sus vehículos mediante reparaciones y mantenimiento. «La consecuencia es directa: se repara en lugar de renovar», resume Cano.
Esta tendencia está provocando un incremento constante de las intervenciones en el taller, especialmente en vehículos de mayor antigüedad que requieren más operaciones de mantenimiento y reparaciones más frecuentes.
La falta de mecánicos agrava el problema
A la creciente demanda se suma otro problema que preocupa al sector: la escasez de profesionales cualificados. La evolución tecnológica de los automóviles ha transformado por completo el trabajo de los mecánicos: «Un coche actual es una máquina compleja: es mecánica, es electrónica, es informática», explica.
Esta mayor complejidad hace que los diagnósticos requieran más tiempo, las reparaciones sean cada vez más especializadas y el volumen de trabajo se acumule con mayor facilidad. Además, Cano considera que el relevo generacional en el oficio atraviesa una situación delicada. Recuerda que tradicionalmente muchos profesionales aprendían el oficio dentro del propio taller, una vía que prácticamente ha desaparecido, y señala que una parte de los estudiantes de Formación Profesional de Automoción finalmente no termina ejerciendo como mecánico.
Jornadas de hasta doce horas diarias
La elevada carga de trabajo también ha modificado la rutina del taller. Aunque Autorrama atiende al público de 8:00 a 16:00 horas, su propietario continúa trabajando a puerta cerrada hasta las 20:00 horas y, en algunas ocasiones, incluso hasta la madrugada: «Eso son doce horas al día como mínimo, de lunes a viernes».
El cartel de «completo hasta agosto» colocado en la fachada de este taller de Pamplona se ha convertido en el reflejo de un problema que afecta a buena parte del sector de la posventa: más coches antiguos en circulación, reparaciones cada vez más complejas, escasez de profesionales y una demanda que no deja de crecer.



