
Así, informa Europa Press, el directivo de la patronal automovilística subrayó que si el parque de vehículos antiguos se sustituyera por coches diésel de hace un año, «se reducirían un 90% las emisiones». «Hay que hacer políticas fiscales de movilidad y de renovación de flota, porque ese es el gran problema en emisiones y calidad de aire», añadió al respecto.
E hizo hincapié en el cambio que se avecina en la industria del automóvil. El más importante que se haya vivido nunca, según Armero, que señala que en los próximos cinco o diez años la industria va a cambiar «más que en los últimos 50 o 75 años».



