La campaña de verano ha vuelto a situar la climatización entre las operaciones con mayor demanda en los talleres de reparación. La subida de las temperaturas, unida a los desplazamientos vacacionales, está provocando un incremento de las solicitudes de recargas y reparaciones del aire acondicionado que, en muchos casos, se suma a unas agendas ya saturadas por las revisiones previas a los viajes.
El resultado, como ha publicado Hoy Extremadura en un reportaje, es un escenario que se repite cada año: los talleres trabajan al límite de su capacidad, priorizan las intervenciones más rápidas y, en numerosas ocasiones, retrasan las reparaciones de mayor complejidad debido a la falta de disponibilidad: «Prácticamente no hay día en que alguien pregunte por el aire acondicionado», explica Isidro Ramos, tercera generación al frente de Talleres Isi, en Badajoz. Según indica, la campaña comienza realmente a mediados de junio, cuando el calor hace evidente que el sistema de climatización no funciona correctamente.
En su caso, la máquina de recarga permanece operativa entre mayo y septiembre, periodo en el que concentra prácticamente toda la demanda anual de este servicio. Cada operación requiere alrededor de una hora de trabajoy, debido al volumen de actividad, únicamente atienden mediante cita previa y reservan este servicio para clientes habituales.
La situación se reproduce en otros talleres. En Mecanicar, en Badajoz, aseguran que siete de cada diez vehículos que entran actualmente al taller lo hacen por problemas relacionados con el aire acondicionado. Y aunque señalan que las recargas pueden asumirse con relativa agilidad, cuando el diagnóstico revela una fuga o cualquier otra avería, la situación cambia y la elevada carga de trabajo obliga a posponer este tipo de reparaciones, que requieren más tiempo de diagnóstico y mano de obra.
Diagnóstico y especialización
Los talleres recuerdan que la mayoría de incidencias en los sistemas de climatización no están provocadas por la falta de gas, sino por fugas en el circuito, aunque también son relativamente habituales averías del compresor o problemas eléctricos.
La localización de estas fugas requiere equipos específicos de diagnosis y comprobación, por lo que el tiempo de intervención aumenta considerablemente respecto a una simple recarga. Pedro Álvarez, de Talleres Grip, explica que «si el cliente necesita una carga se le puede dar cita de un día para otro, pero si es una reparación porque hay que averiguar el motivo de que se descargue el circuito entonces ya nos vamos a una semana porque ahora hay mucha tarea», señala.
El responsable también percibe un incremento sostenido de la demanda verano tras verano: «Preguntan a diario por las recargas o reparaciones de aire acondicionado. Creo que cada verano preguntan más, no sé si porque hace más calor o porque los coches cada vez son más antiguos», afirma.
Un incremento de actividad de hasta el 50%
A la campaña de climatización se suma el habitual aumento de revisiones previas a las vacaciones, lo que multiplica la presión sobre la capacidad productiva de los talleres. Ángel De Pedro, de Talleres Entrepuentes, calcula que durante estas semanas la actividad del negocio aumenta alrededor de un 50% respecto al resto del año.
«La gente lo suele dejar todo para el último momento cuando se va de viaje», explica. A ello añade un problema estructural que, a su juicio, continúa agravándose: «Hay más población y por tanto más coches y los talleres siguen siendo los mismos de siempre porque no hay suficiente mano de obra».
Además, apunta un cambio en el tipo de averías que llegan al taller. Frente a las intervenciones tradicionales sobre frenos o neumáticos, asegura que cada vez reciben más vehículos con problemas relacionados con inyectores y filtros, una evolución que vincula al uso creciente de combustibles con biodiésel.
Alerta de la escasez de personal cualificado
Desde Aspremetal -Asociación del Metal de Extremadura-, reconocen que el verano constituye uno de los picos de actividad más importantes del año, comparable al periodo previo a Semana Santa o Navidad.
Su presidente, Francisco Pantín, explica que los talleres están ampliando horarios, reorganizando turnos e incluso adelantando el inicio de la jornada para mantener la capacidad de servicio y reducir el impacto de las altas temperaturas en las instalaciones: «Hay un pico de trabajo muy importante en los talleres, intentando buscar huecos, haciendo horas y ajustando horarios, algunos incluso abriendo a las siete de la mañana para combatir también las condiciones climatológicas adversas porque se trata de garajes y naves industriales donde el calor aprieta», señala.
No obstante, considera que el principal reto continúa siendo la escasez de profesionales cualificados. «Todo es siempre con prisa porque se deja llevar el coche al taller para última hora y luego nos juntamos además con la carencia de profesionales. Hoy día contar con trabajadores con el conocimiento y la formación necesaria no es fácil. Ahora no es momento para formar, sino de incorporarse directamente al trabajo, y eso no es sencillo», afirma.



