La compañía se ha visto obligada a acogerse al ERTE tras reducir su actividad global en más de un 70% en los dos días siguientes tras decretarse el estado de alarma.
En este contexto, Euromaster ha tenido que cerrar temporalmente parte de los centros donde opera, dejando en activo el 60% de su red de talleres de su red propia y franquiciada en calidad de servicios mínimos.
“El objetivo de estas ‘guardias’ es garantizar la movilidad de servicios de emergencia, transporte en carreteras y la de aquellas personas que no puedan teletrabajar y deban desplazarse a sus centros de trabajo”, destacan en un comunicado.
Este ERTE, que presentarán en los próximos días para su aprobación definitiva, se prolongará según explican mientras se mantenga el estado de alarma en todo el país. Una medida que la red de talleres considera como la única posible para garantizar los puestos de trabajo de sus empleados a largo plazo.
Más allá de las decisiones que se están tomando desde la central, los establecimientos Euromaster franquiciados, como operadores independientes que son, están tomando sus propias decisiones en relación a la apertura o cierre de manera individual. “Muchos de ellos, en un acto de responsabilidad, garantizarán un soporte mínimo para emergencias bajo los estándares de máxima seguridad e higiene determinados por la central de acuerdo a las recomendaciones de las autoridades sanitarias”, concluyen en la nota enviada a los medios.



