David Vergara, conocido en redes sociales como Crazy Car’s Garage, asegura que su proyecto no es solo un negocio, sino un estilo de vida. Tras 28 años en el sector, explica que cada rincón de su taller de chapa y pintura refleja emociones y experiencias. “Lo que me hace diferente no es la calidad del acabado, sino que me cuesta contener las emociones y las expreso cuando trabajo”, afirma en el vídeo de esta entrega de ‘Entre pintores’, la serie de vídeos de La Comunidad del Taller realizados en colaboración con R-M.
La pérdida de calidad frente a la alta producción
En su opinión, las marcas de pintura están priorizando productos orientados a la rapidez en detrimento de la calidad. Vergara critica que la dinámica impuesta por aseguradoras y fabricantes genera más presión y resta motivación a los trabajadores. “Se está perdiendo la calidad premiando la alta producción”, lamenta.
La emoción de entregar un coche único
Lo que más disfruta, sin embargo, es afrontar encargos especiales en los que el cliente busca un color o un acabado diferente. Para él, la pintura es arte y cada coche se convierte en un lienzo. “Cuando entrego el coche y veo la cara del cliente, la emoción es tan fuerte que a veces incluso he llorado después de la entrega”, reconoce.
Orgullo de inspirar a otros pintores
Vergara se siente especialmente orgulloso de haber transformado su pasión en su modo de vida y de haber contagiado ese entusiasmo a otros compañeros del sector. “Hacer que alguien empiece a disfrutar tanto como yo me hace sentirme feliz”, explica.
Para el pintor, la vista y la responsabilidad son las cualidades más importantes en un taller de chapa y pintura. Subraya que los profesionales detectan los fallos antes de entregar un coche y que la clave está en detenerse a corregirlos en lugar de dejarlos pasar.
Consejo a los jóvenes del sector
Vergara anima a quienes empiezan en la profesión a no centrarse únicamente en el salario, sino en el aprendizaje. “Si estás en un taller que no te aporta nada, cambia. Júntate con profesionales que te enseñen, porque en cuanto cojas el hilo podrás ganar lo que quieras ganar. Los talleres de chapa y pintura necesitan gente con ambición”, concluye.


