Empezó agradeciendo a Cristeto el impulso de los vehículos de energías alternativas a través de la puesta en marcha de una nueva edición del Plan Movea, aprobado el pasado 23 de junio, a la espera ya de estar operativo.
Sin embargo, expresó la necesidad de seguir en esta línea para conseguir “la imperiosa renovación del parque automovilístico del país mediante un plan más ambicioso, tanto en el presupuesto como en la duración y en la intensidad”: un plan que no descarte ninguna tecnología de combustión desde los motores de combustión interna de bajas emisiones, híbridos, los de combustibles alternativos y hasta los eléctricos.
Hizo hincapié además en la necesidad de que en el futuro los concesionarios estén presentes en el proceso de diseño de futuros planes de renovación o fomento de energías alternativas, “ya que son los puntos de venta los que, en última instancia, adelantan a los compradores las ayudas oficiales”.
La posventa también ocupó una parte del orden del día en el encuentro. Gerardo Pérez pidió que se tenga en cuenta “el daño que no dejan de hacer los talleres ilegales, que son una competencia desleal” y un problema de primer orden para los consumidores.
También quiso Pérez trasladar el perjuicio y el problema de seguridad que, de igual manera, supone la comercialización de piezas de recambio “piratas”, que incumplen la legislación y que entran a nuestro país desde otros mercados.
Finalmente, en la reunión planteó la posibilidad de establecer de una línea de ayudas a la innovación para las redes comerciales, tanto en transformación digital como en bienes de equipo destinados a incorporar la tecnología de los vehículos alternativos en los talleres de las redes oficiales.


