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Los sistemas avanzados de asistencia a la conducción ADAS necesitan cámaras y sensores que recogen todo lo que sucede alrededor del vehículo, y la mayoría de ellos están instalados en el parabrisas. Por tanto, cuando se sustituye y se instala uno nuevo, las cámaras y sensores de los sistemas ADAS deben ser recalibrados para garantizar que ofrecen una información precisa a los sistemas de seguridad.
Desde Carglass -experto en la recalibración de sistemas ADAS en España que pertenece al Grupo Belron, a su vez, especialista en recalibraciones de sistemas ADAS a nivel mundial- aconsejan que esta recalibración sea realizada por profesionales con la formación, experiencia, metodología y tecnología adecuadas, ya que una recalibración incorrecta puede producir fallos graves de los sistemas de seguridad de un coche.
¿Pueden fallar los sistemas ADAS?
Los sistemas ADAS pueden sufrir fallos de funcionamiento porque sus cámaras y sensores no hayan sido recalibrados, o esa operación se haya hecho de un modo incorrecto, tras la sustitución de un parabrisas.
Y es que, según explica el especialista en reparación y sustitución de lunas de vehículos, cuando los sensores fallan por una mala calibración, el coche no es capaz de realizar un reconocimiento fiable del entorno y los sistemas de seguridad fallan, lo que, a su vez, puede provocar un frenazo a destiempo o, lo que es más grave, una colisión o un atropello.
Con el objetivo de medir las consecuencias de unas cámaras mal calibradas en los sistemas de seguridad ADAS de un vehículo, el Instituto MIRA ha efectuado en el Reino Unido la prueba ‘Efecto de la calibración de sistemas ADAS en el rendimiento del sistema AEB’ (frenado de emergencia automática), con un Toyota C-HR.
De este modo, para el test, Belron Technical -departamento I+D propio del Grupo- diseñó un protocolo de pruebas similares a las de las pruebas estáticas y dinámicas del Euro NCAP para el sistema AEB. En ellas, el vehículo puesto a prueba se lanzó a 50km/h contra un obstáculo dinámico que avanzaba a 20km/h en la misma dirección que el coche probado, con las mismas superposiciones.
Las conclusiones extraídas de este test mostraron una progresiva degradación del rendimiento del sistema de frenado de emergencia automática AEB cuando la calibración de la cámara instalada en el parabrisas se desviaba de las especificaciones del fabricante. Lo que, a su vez, se traducía en una reacción de frenado tardía e incluso en una colisión contra el obstáculo, cuando se testó el margen de error de la calibración más alejada de las especificaciones. Así, según Carglass, el informe concluyó que “una mala calibración representa un riesgo para la seguridad de los ocupantes del vehículo y otros usuarios de la carretera”.



