Ford ha decidido apoyarse en Renault para lanzar su futura gama de vehículos eléctricos asequibles en Europa. Ambas compañías han anunciado este martes un acuerdo por el cual la firma francesa desarrollará los coches eléctricos asequibles de Ford -modelos por debajo de los 25.000 euros sin incluir ayudas públicas- sobre la plataforma Ampere, la división de eléctricos y software de Renault. Los dos turismos que inaugurarán esta alianza se producirán en el complejo ElectriCity, en el norte de Francia, y el primero está previsto para que llegue a los concesionarios en 2028.
La operación supone para Ford una vía de escape ante su limitada oferta de eléctricos competitivos en el continente. La marca estadounidense lleva años reduciendo presencia industrial en Europa, con descensos de producción en Almussafes (Valencia) y Colonia (Alemania), además del cierre de Saarlouis. Renault, por su parte, aporta la plataforma utilizada en modelos como el R5, su mayor éxito eléctrico reciente.
Sin impacto inmediato en Almussafes
En principio, la alianza no implicará cambios para la factoría valenciana, que actualmente permanece en el Mecanismo RED -una medida similar a los ERTE con la que el Gobierno puede activar medidas temporales de reducción de jornada o suspensión de contratos– a la espera de la adjudicación de un nuevo modelo multienergía previsto para 2027.
Ford aclaró en un comunicado que la asociación con Renault “no tiene un impacto en nuestras operaciones en Valencia”, y añadió que la planta “seguirá desempeñando un papel crítico” dentro de su estrategia europea: “Esperamos compartir más detalles sobre nuestras operaciones en Valencia en 2026”, señaló la compañía.
Ford pide realismo regulatorio
En paralelo al anuncio, Ford subrayó la necesidad de que Europa “alinee los objetivos de CO₂ con la realidad del mercado”, a un día de la reunión entre Bruselas y el sector del automóvil para debatir medidas que aumenten la competitividad frente a China, así como flexibilizar los objetivos climáticos y revisar la prohibición de vender coches de combustión en 2035.
El presidente de Ford Europa, Jim Baumbick, afirmó que “hay una brecha muy importante entre la demanda de los clientes y las regulaciones medioambientales”, lo que presiona “las inversiones de los fabricantes y la accesibilidad para los clientes”. Según Baumbick, la plataforma de Renault aporta “buenas economías de escala” para afrontar ese desequilibrio.



