En la actualidad, la industria automovilística utiliza predominantemente dos tipos de gases fluorados: el R134a y el HFO1234yf. El R134a se comenzó a usar en los años 90 para reemplazar al R12 debido a su nulo impacto en la capa de ozono (ODP) y su no inflamabilidad. Sin embargo, posee un alto potencial de calentamiento global (GWP). Por otro lado, el HFO1234yf, introducido en 2013, reemplazó al R134a en vehículos fabricados desde el 1 de enero de 2018. Este nuevo refrigerante ofrece el mismo rendimiento que su predecesor y tiene un impacto ambiental casi nulo, con un GWP de 4 y una permanencia en la atmósfera de solo 11 días. A pesar de ser ligeramente inflamable, los fabricantes han ajustado los sistemas de A/C, mitigando así los riesgos asociados.
Alternativas en gases refrigerantes
Existen otros refrigerantes cuyo uso se limita principalmente a sectores industriales o a la refrigeración doméstica. Ante el incremento en los precios de los gases refrigerantes automotrices, han surgido alternativas como el R-290 (propano) y el isobutano (mezcla de propano y butano). Estos hidrocarburos (HC) han sido tradicionalmente utilizados en sistemas de A/C domésticos, frigoríficos y congeladores. Si bien son excelentes refrigerantes, su alta inflamabilidad representa un peligro significativo en vehículos, donde el circuito de A/C está próximo al motor de combustión.
Problemas de compatibilidad y lubricación
Un desafío al usar estos hidrocarburos en vehículos es su compatibilidad con los aceites utilizados en sistemas de A/C. Por ejemplo, la mezcla de propano con aceites POE reduce la viscosidad del aceite, comprometiendo su capacidad lubricante. Con aceites PAG, la miscibilidad puede ser incompleta, dependiendo de las condiciones de trabajo. Estas incompatibilidades pueden provocar varios problemas, entre ellos:
- Falta de lubricación en ciertas áreas del circuito, aumentando el rozamiento, temperatura y presión.
- Gripado del compresor debido a la insuficiente lubricación.
- Secado de juntas, facilitando la aparición de fugas.
- Acumulación de aceite en las zonas más bajas del circuito, como el compresor, causando fallos.
Identificación de gases refrigerantes
Los refrigerantes alternativos suelen venderse en botellas de una sola carga bajo nombres comerciales, sin especificar claramente el tipo de gas. Para garantizar la correcta identificación del refrigerante, es esencial:
- Comprar a proveedores certificados de gases fluorados.
- Verificar que la botella indique claramente que contiene R134a o HFO1234yf, evitando productos etiquetados como “sustituto de…” o “alternativa para…”.
- Evitar productos que requieran cargar un porcentaje diferente al indicado por el fabricante del vehículo, lo cual indica que no es el refrigerante adecuado.
Manejo de vehículos con gases refrigerantes inadecuados
Dado el aumento en el uso de gases alternativos, es probable encontrar vehículos con estos refrigerantes en el taller. Si se extraen estos gases con la estación de carga habitual, se corre el riesgo de contaminarla. Por ello, se recomienda el uso de identificadores o analizadores de gases para determinar el tipo de refrigerante presente:
- Identificadores: Dispositivos dedicados a un solo tipo de refrigerante, que confirman si se trata del refrigerante esperado.
- Analizadores: Herramientas que determinan con precisión la concentración de diferentes refrigerantes y proporcionan un análisis detallado de los porcentajes presentes.
Análisis y acciones a tomar
El análisis debe realizarse con el motor apagado, conectando el dispositivo a la conexión de baja presión (LP). El analizador tomará una muestra del refrigerante en estado gaseoso y, en 30-60 segundos, proporcionará un informe. Es recomendable repetir la prueba al menos tres veces para asegurar resultados precisos.
Si el análisis revela un refrigerante inapropiado, hay dos opciones:
- Unidad de Recogida Independiente: Extraer el refrigerante alternativo a una botella externa, evitando la contaminación de la estación de recarga. Posteriormente, limpiar adecuadamente el circuito y reemplazar el filtro secante y el condensador si es necesario.
- Sin Unidad de Recogida: No trabajar en el vehículo para evitar riesgos.
Siguiendo estas recomendaciones, se mantendrá la seguridad de la estación de recarga y se evitará la contaminación de los circuitos de los vehículos de los clientes.



