Gaspar Pedreño, gerente de TallerBox, negocio murciano de reparación de vehículos, escribe una nueva entrada en su blog.

«Hola tallerista!
O quizás debería decir ‘¡Hola compañeros!’, como empiezan los vídeos de nuestro querido amigo Ángel Gaitán…
Está en boca de todos: la prensa, los talleres, las patronales, las marcas, los clientes… Ya no se trata simplemente de un youtuber famosillo sino de un personaje público.
No voy a entrar a juzgar sus vídeos, sus comentarios o su forma de ser sino algo a lo que creo que la mayoría no hemos prestado la atención suficiente: su éxito. Sí, lo que hace bien, porque digo yo que algo estará haciendo bien con la repercusión que está obteniendo.
¿Y qué es lo que hace bien? La forma en la que comunica, cómo capta tu atención en los vídeos, la constancia en la creación de contenido, tratar temas que generan interés o polémica, etc. Sabe muy bien lo que hace y hay que reconocerlo.
Más allá del show que podemos ver online, nos encontramos ante el dueño de un taller que ha conseguido promocionar su negocio de una forma que no me cabe en la cabeza. ¿Os imagináis por un momento que os llamaran para hablar de vuestro trabajo en radios y televisiones nacionales? ¿O que prácticamente la totalidad de compañeros del gremio supiera el nombre de vuestro taller? ¿O que fabricantes o aseguradoras estuvieran ‘preocupados’ por lo decís sobre ellos?
Honestamente, es algo muy grande y requiere un esfuerzo descomunal. Si tenéis dudas, probad por un momento a grabar un vídeo para publicarlo en redes sociales. Si después os quedan ganas, haced otro y otro y así hasta cinco o seis todos los días… ¡¡¡durante años!!!
De un tiempo a esta parte, todos los adolescentes quieren ser youtuber… Y es que parece fácil. Sólo hace falta un ordenador, un micrófono y un poco de palique. Lo que no se ve son las horas que hay detrás y, sobre todo, la constancia. Te apetezca más o te apetezca menos tienes que grabar y publicar día tras día. Por si fuera poco, prepárate después para recibir decenas o cientos de críticas venidas de todas partes. Conclusión… ser Ángel Gaitán no es fácil.
En internet hay dos formas de obtener visibilidad, eres el show o eres el anunciante. Los que no somos Ángel, ni queremos serlo, ya hemos elegido. Nos toca pagar a Google y a Facebook para que muestre nuestros negocios a las personas que mañana, pasado y al otro nos permitirán continuar levantando la persiana.
¡Hasta la vista tallerista!»


Pues no te puedo decir que no se me ocurre nada más que felicitar al señor
Gaitán
A mi personalmente me parece que es un buen comunicador
Creo que en el momento en este negocio se valora más por Número de seguidores de cuentas en redes sociales que por el trabajo realizado en el coche del que le da a me gusta algo se está haciendo muy mal
Lo que tengo claro es que un negocio de tercera generación no se mantiene en pie sin más
Antes que las redes sociales están las personas con principios y valores de los de antes
Talleres D3 de a Coruña
Desde los 80 ya son años y bastantes anécdotas
En mi vida me pude imaginar que un día alguien tan profesional en este caso como el señor
Gaitán
Yo no puedo ver las cosas de la misma manera
Tengo una pregunta para ti y tus seguidores
Conocéis una cooperativa de gestión de siniestros de nombre
SIAUTO
Es algo difícil de conseguir por razones de principios y valores
Aportar a nuestro sector de forma altruista de alguna manera es algo muy sencillo
En este viaje tengo una cosa muy clara y presente
El mejor tren no es el más rápido
No existe una persona más peligrosa que un tonto con un rotulador en el museo del Prado
Yo creo que este hombre a parte de tener retórica, es honesto y eso es lo que por desgracia falta en los talleres.
Un taller que es honesto, que no intenta engañar a nadie triunfa. Por desgracia el 80% de la población no tiene ni p… idea de mecánica y hay muchos mecánicos que se aprovechan de ello.
La clave para triunfar es ser honesto y por desgracia el 90% de los talleres de reparación no lo son.
A todos nos gusta ganar dinero, pero el que lo consigue siendo honrado y honesto, es el que verdaderamente triunfa. Y los clientes no saben de mecánica pero si saben captar la honestidad.
Así que Gaspar, ya sabes… Aprende la lección!!!