La Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC) ha vuelto a poner sobre la mesa el estado de la flota de vehículos en Huelva, calificándola de “demasiado vieja y deteriorada”. Según sus datos, la provincia cuenta con 260 coches oficiales, una cifra que consideran insuficiente para la plantilla actual y que, además, presenta un grave problema de antigüedad.
Como señala la organización, el 50% de los vehículos supera los ocho años de servicio y acumula una media de 200.000 kilómetros. La situación es aún más preocupante en un 30% de la flota, que ya ha rebasado los 12 años, y en un 21% que circula con más de 300.000 kilómetros.
Un 10% de los coches, en el taller cada día
La consecuencia directa de este desgaste es que alrededor del 10% de los vehículos se encuentra a diario en reparación, lo que supone que unos 25 coches están de baja de manera constante. El problema se agrava porque buena parte de la dotación corresponde a turismos, menos adecuados para el servicio en zonas rurales que los todoterreno o SUV, mucho más útiles en la provincia.
La situación afecta de forma especial a las Patrullas Fiscales. En puntos como Punta Umbría, Torre la Higuera, Huelva y Mazagón, las unidades se han quedado directamente sin coches tras dar de baja los que tenían por antigüedad y kilometraje: “No es lógico que ante la retirada de tantos vehículos no se repongan con rapidez y haya que reasignar unidades de otras comandancias”, denuncia la AUGC.
Un coste millonario en reparaciones
El sobreesfuerzo que exige mantener estos coches se traduce en cifras millonarias. Solo en 2024 se gastaron casi 450.000 euros en reparaciones y mantenimiento de la flota en Huelva, acumulando en los últimos cinco años cerca de 2,5 millones de euros invertidos en este concepto.
A ello se suma otro frente abierto: los vehículos equipados con el sistema AdBlue, que según la AUGC están generando múltiples incidencias mecánicas. El gasto en reparaciones de este tipo de unidades ya roza los 200.000 euros adicionales.
Por estos motivos la asociación subraya que la renovación de la flota es una necesidad urgente no solo por el coste que supone mantener coches envejecidos, sino también por la seguridad y operatividad de los agentes: “La dotación actual es insuficiente y no adecuada para la orografía de la provincia”, insisten, reclamando más todoterrenos y vehículos adaptados a la labor de seguridad ciudadana.



