Al taller no le falta trabajo. Eso parece claro. Durante la primavera se han sucedido las noticias en las que las diversas asociaciones de talleres alertaban de la falta de recursos del sector para afrontar la demanda de reparación de vehículos y ahora, ya entrados en el verano, la tónica parece que se mantiene.
Como sucede en el norte de España, el envejecimiento del parque móvil y la escasez de mano de obra cualificada también están tensionando los plazos de reparación en los talleres de Sevilla, donde ya hay establecimientos que están dando cita para dentro de tres semanas, incluso a clientes habituales. Así lo confirma Francisco Javier Sánchez, presidente de la Asociación de Talleres de Reparación de Sevilla, integrada en FEDEME.
Aumenta la demanda antes del verano
Como cada año, los meses de junio y julio suponen un repunte en la actividad para los talleres, debido a las revisiones previas a los desplazamientos de vacaciones. Sin embargo, según Sánchez, este año la situación se ha complicado aún más: “La demanda de reparación y mantenimiento de vehículos ha crecido entre un 10% y un 15% respecto al año anterior”.
Este incremento está directamente relacionado con la edad media del parque circulante. “La mayoría de los coches tienen entre 12 y 14 años”, señala el representante de los talleres sevillanos, lo que implica un mayor número de intervenciones. A las reparaciones habituales se suman además las revisiones estacionales y los problemas recurrentes en esta época, como los fallos en el sistema de aire acondicionado.
La edad del parque móvil sigue en aumento
Los datos de Ideauto, a partir de cifras de la Dirección General de Tráfico, confirman que la media de edad del parque de turismos en España ha alcanzado ya los 14,5 años, frente a los 14,2 del año anterior. Una tendencia que no solo afecta al volumen de reparaciones, sino que también condiciona el tipo de intervenciones, que suelen ser más complejas y costosas.
“Parecía que con la llegada del coche híbrido y eléctrico el volumen de trabajo caería, pero está pasando lo contrario: la gente aguanta su coche de combustión todo lo que puede”, indica Sánchez. Entre los factores que explican este fenómeno, menciona el miedo al cambio, la falta de infraestructuras de recarga y los precios poco competitivos de los nuevos modelos.
Mano de obra cualificada: un recurso escaso
El otro gran obstáculo al que se enfrentan los talleres es la falta de personal cualificado. “Es mucho más difícil encontrar mecánicos con experiencia que antes”, apunta el presidente de los talleres sevillanos, que regenta junto a su hermano el taller Mecánica 83, en el Polígono Navisa del barrio del Cerro del Águila.
Con seis trabajadores en plantilla, en su taller gestionaron 205 órdenes de reparación en mayo y 202 en junio. “Si hay 20 o 22 días laborables al mes, imagínate el volumen diario que tenemos”, comenta. Ante la dificultad de contratar técnicos formados, están optando por formar a su propio personal desde cero.
Una situación que se repite en toda España
Aunque en Sevilla el problema es especialmente acuciante, Sánchez recuerda que no es una situación aislada: “Pasa en toda España. No damos abasto y hay gente a la que tengo que dar cita ya para septiembre”. La combinación de un parque móvil envejecido y la escasez de profesionales cualificados está poniendo a prueba la capacidad de respuesta de muchos talleres, especialmente en picos estacionales como el actual.



