Los talleres ilegales siguen siendo uno de los grandes problemas que afronta del sector de la reparación del automóvil en nuestro país. Luis Mascaró, miembro de la comisión de ilegales de Cetraa y secretario general de Atapaya (Cetraa Alicante) explicaba en una entrevista en Onda Regional la gravedad de una cuestión en la que todos los actores deberían actuar con la máxima contundencia para erradicar este tipo de negocios irregulares.
Mascaró señalaba, además, que uno de cada cinco conductores acuden a un taller clandestino, una irresponsabilidad que a menudo acarrea consecuencias muy negativas. En su afán de reducir los gastos en el mantenimiento de su automóvil, es lógico que los clientes traten de buscar un taller más barato, y no siempre es fácil saber en qué situación se encuentran, ya que los niveles de ilegalidad pueden variar dependiendo del taller.
No es lo mismo carecer de licencia municipal que utilizar recambios de origen desconocido o evitar la emisión de factura de las reparaciones. Ahora bien, el directivo recuerda que hay casos flagrantes, como los talleres que «trabajan en el patio de su casa o en el medio del campo», por lo que confiarles una reparación supone convertirse en cómplice de poner en riesgo la vida de las personas en la carretera.
El directivo, de hecho, considera razonable que los talleres traten de mejorar su competitividad buscando la manera de ofrecer precios más ajustados. Sin embargo, para Mascaró no se puede entender que se haga a costa de comprometer la seguridad vial y la del propio automóvil, llegando a utilizar, incluso, recambios de segunda mano en sistemas básicos para la seguridad como el de frenado.
Las denuncias al Seprona (Servicio de Protección de la Naturaleza) forman parte de las medidas que Cetraa está llevando a cabo para combatir este tipo de competencia desleal con el objetivo de erradicar lo antes posible, y definitivamente, esta práctica delictiva y peligrosa.



Es preocupante el tema de los residuos, aceites usados, filtros, neumáticos ,etc. Qué hacen con ellos ?
Muchos de los «talleres al relente» que tengo constancia son empleados de otros talleres para buscarse un sobresueldo reparando coches a amigos y familiares comprando en recambios en grandes plataformas.
Es un gran problema, pero creo que aludir «la seguridad, garantía y legalidad» es un error. Las personas que les dejan el coche saben perfectamente a lo que se expone.
Mano dura desde Hacienda y Seprona es lo que se necesita con esta gente.