Torre Loizaga, en Vizcaya, donde se encuentra la mayor colección privada de Rolls-Royce en Europa y casi un centenar de coches clásicos, fue el emblemático lugar que eligió el proveedor integral de productos de carrocería Prasa, uno de los distribuidores más potentes que tiene Axalta en España -ambos llevan colaborando desde el nacimiento de Prasa hace 38 años-, para presentar a los talleres de carrocería asistentes, y de la mano de Standox, cómo opera lo que denominan “la joya de la corona”, la IRUS MIX de Axalta, la única máquina de mezcla de pintura 100% automática que hay en el mercado. Además, ambos pusieron en valor todas sus soluciones, aquellas en las que el taller de carrocería puede apoyarse para afrontar todos los retos que tiene por delante…
Comenzaba Pedro Luque, responsable de Ventas en Prasa, exponiendo a los asistentes el contexto actual del mercado de carrocería: «Las compañías de seguro son un actor principal en nuestro mercado y un factor determinante en la rentabilidad de los talleres». Sin embargo, añadía, «no se esperan incrementos en las peritaciones y ello unido a la caída de los márgenes operativos del taller de carrocería, demanda cambios importantes. Si se quiere ser rentable, es necesario reparar más y en menor tiempo, automatizar procesos y utilizar herramientas de gestión y análisis de datos importantes para controlar nuestros KPI’s».
Jaime Martínez, jefe de ventas de Axalta en España, destacaba en su turno de palabra que “estamos entrando en un contexto en el que el trabajo del taller cada vez supone más desafíos para ser rentables, optimizar los procesos y ser sostenibles -sin perder para ello la rentabilidad-. Debemos producir en el tiempo adecuado, y sacar el trabajo ganándole al reloj” porque, señalaba Martínez, “esas son las claves para la rentabilidad y la competitividad”.
A estos retos se le suman, por supuesto, el problema acuciante de falta de mano de obra en el sector. Y como querían hablar de sus soluciones, Samuel Martínez, director de producto en Axalta, tomaba la palabra y mostraba -también en un caso práctico ante todos los asistentes-, lo que la IRUS MIX puede hacer por ellos al rentabilizar y optimizar la mano de obra en el taller, así como reducir los costes y el impacto medioambiental en los procesos. Y es que, ella sola, realiza todos los pasos que se deben seguir para conseguir el color del vehículo a pintar –la lectura, la elección y la mezcla- y los automatiza, de manera que no haga falta que el profesional intervenga en ningún momento y pueda dedicar su tiempo productivo a tareas por las que el taller pueda facturar realmente.
IRUS SCAN: lectura y selección del color
En primer lugar, mostraron el funcionamiento del IRUS SCAN, el espectofotómetro que hace más sencillo conseguir el pigmento necesario del vehículo. Algo de especial valor teniendo en cuenta que cada vez salen al mercado coches con pigmentos nuevos, con más variaciones y detalles que complican y alargan lo tiempos necesarios para igualar los colores: “De forma automática, hará una lectura más exacta y precisa de lo que podría hacer cualquiera”. Explicaba Samuel Martínez que “a veces estas lecturas las está haciendo un oficial de primera, impidiendo que pueda dedicarse a trabajos por los que el taller pueda facturar”.
Se trata de una cámara fotográfica digital a todo color que es capaz de determinar el tono de los pigmentos -tiene seis diferentes patentes solo en la cámara-, que mide los destellos de color detectando los colores con partículas metalizadas y perladas, además de las tonalidades que cambian según la luz o el ángulo desde donde se mire. Además mide el grado de brillo y lo analiza para conseguir la concordancia de color, incluso en el caso de los mates o satinados.
Asimismo, como hace una lectura en tiempo real del color de la chapa, con el fin de evitar errores, detecta las superficies con imperfecciones -como manchas, huellas, rayas, marcas, etc.-, mide la temperatura de la carrocería -algo muy interesante, ya que, como explicaba Samuel Martínez, “el color es muy susceptible a la temperatura de la chapa”- y avisa al pintor si percibe que durante la lectura está entrando luz natural del exterior.
IRUS MIX: mezcla de color 100% automática
En el momento de la mezcla, es la IRUS MIX quien la realiza de manera totalmente automática – en un periodo de cuatro minutos por color-. Como explicaba Samuel Martínez, al ser manos libres y de uso tan fácil -cualquiera podría hacerlo-, elimina los posibles cuellos de botella en el taller: mientras prepara el color, los pintores pueden dedicarse a otras tareas más rentables para el negocio. Incluso, reduce los costes: “Algunos colores no permiten hacer pequeñas cantidades de mezcla de forma manual, pero la maquina permite hacerlas desde 0,05g, reduciendo el gasto medioambiental al desperdiciar menos pintura”.
Por su forma de trabajar y las ventajas que aporta al taller de carrocería, la IRUS MIX -una máquina exclusiva de Axalta-, se plantea como un sistema innovador pero que va camino de ser el futuro del día a día del taller de carrocería: aporta un 25% más de precisión en la mezcla del color, un 50% más de igualación y un 20% más de capacidad productiva, sin necesidad de que el profesional intervenga en el proceso en ningún momento, lo que se traduce, aseguraba Samuel Martínez, “en mayor facturación”.
En cifras, por el momento, en España ya se han instalado más de diez y en Europa más de 100, aunque Axalta espera terminar el año rondando las 300 unidades implementadas en Europa.
Retos para el taller de carrocería
En su turno de palabra, Francisco de Asís, responsable de cuentas estratégicas de Axalta, ponía en valor todas las propuestas en las que está trabajando la compañía para ayudar al taller de cara a algunas megatendencias que vienen. Se refería especialmente a tres.
En primer lugar, la falta de mano de obra: “En Axalta vendemos tiempo, lo que otros pueden hacer con tres pintores, nosotros lo podemos hacer con dos, todo lo que se pueda automatizar e industrializar hay que hacerlo”. Frente a este contexto, además de la IRUS MIX, mencionaba el sistema de pintado húmedo sobre húmedo de Standox, en el que se incluye su nueva tecnología Fast Cure Low, de secado rápido a baja temperatura.
La segunda tendencia es la consolidación porque “cada vez habrá menos talleres, y los que haya repararán más”. Los gerentes por tanto, deberán contar, señalaba Asís, con un soporte que los ayude a llevar un control de las métricas de su taller -material de pintura por pieza, hora facturadas por empleado, comparación entre empelados…- , algo todavía más importante en un momento en el que “los márgenes cada vez están más ajustados”.
Para ellos, Axalta ofrece DRIVUS, un sistema pensado para mejorar la productividad, el rendimiento y el resultado económico de la cuenta de explotación del taller. Su método de trabajo se basa en una consultoría en profundidad del negocio -conocer qué equipos tiene, cómo trabaja, que organización tiene, su metodología…- para determinar un plan de acción posteriormente y formar al taller en gestión del negocio: “Vemos que sois grandes profesionales, pero que vuestro punto débil es la gestión del negocio, la analítica de datos y la toma de decisiones en tiempo real para que el negocio sea rentable”. Y en este campo también quieren ayudar.
Por último, mencionaba Asís la sostenibilidad: “Contando con el aumento de los precios de la luz, del gas y lo difícil que es negociar con las aseguradoras para que suban lo que os pagan por mano de obra, los talleres debéis tener independencia de coste energético”. Para ello, además de con XTREME, su gama de productos de rápido secado que permite ahorros en la factura de gas y electricidad del 54% sólo cambiando un consumible, cuentan con Energy Scanner, un software que, estudiando el caso particular del taller, analiza e identifica posibles mejoras en sus costes energéticos, consumos y tiempos de proceso; además del programa Beleaf con el que, una vez implementados los productos Axalta, certifican el ahorro de huella de carbono, electricidad y gas que su uso le supone al negocio.
Destacaba además Asís la colaboración con Cesvimap, Move2Green, en la que Axalta asesora a los talleres para obtener este sello que valora a los talleres más sostenibles; y la de Audatex -Solera-, con la que sus talleres clientes pueden calcular sus emisiones por reparación para poder tomar decisiones en torno a su ahorro de energía.




Optimizar procesos es una forma muy buena de recuperar la inversión del coste salarial de un oficial de primera
Cada vez tenemos más tecnología eficiente y menos profesionales cualificados con habilidad manual para trabajar
El día que la rentabilidad se valore de la misma forma que la formación
La máquina puede pintar coches sola
Una maravilla de nuestro sector
Mucha tecnología y poco profesional formado desde base
Menos títulos y más aprendices