El I Congreso de Automoción de la provincia de Alicante, celebrado el 16 de octubre en la sede de Fempa, también puso sobre la mesa otras de las problemáticas que los talleres sufren en su día a día –puedes leer aquí la mesa redonda que tuvo lugar sobre la tensa relación entre taller de carrocería y las aseguradoras-. Fueron diferentes representantes de las entidades organizadoras del evento, en concreto Alejandro Rico, presidente de Atayapa; Antonia Sola y Vicente Zaragoza, vicepresidentes de Atayapa; Jesús Campos, presidente de la Asociación de Recambistas de Fempa; y Antonio Bernabéu, responsable del área técnico-industrial y medioambiental de Fempa, quienes debatieron sobre talleres ilegales, la escasez de profesionales cualificados, el colapso de las ITV y la importancia de subirse al tren de la digitalización, en una sesión moderada por Luis Mascaró, director de servicios jurídicos y asociaciones de Fempa.
Talleres ilegales: uno de cada cinco en España
Alejandro Rico abría el debate exponiendo de manera detallada la magnitud del problema con los talleres ilegales: “En España existen unos 42.000 talleres, de los cuales el 85% son independientes y el 15% son concesionarios o talleres de marca. Y el 20% de los talleres es ilegal”, señalaba, nada menos que uno de cada cinco. Unas cifras como para tener en cuenta…
A pesar del problema que suponen para el sector por la competencia desleal que hacen a los talleres con todos los permisos en regla, Rico explicaba que la actividad de los talleres legales ha caído más de un 20% por el repunte de los clandestinos, y que estos pseudoprofesionales “trabajan en viviendas, garajes o chalets particulares, lo que dificulta su localización”. Las inspecciones, añadió, requieren orden judicial y, cuando se realizan, “suelen descubrirse otros delitos asociados: vehículos robados, estupefacientes o trabajadores sin contrato”.
A pesar de ello, el presidente de Atayapa subrayó que las consecuencias van más allá del impacto económico: “Los consumidores pierden su derecho a la garantía, se usan piezas no permitidas que afectan a elementos de seguridad y se generan riesgos para la seguridad vial y el medio ambiente”, además de “que los talleres ilegales no pagan impuestos, no gestionan residuos, no cumplen normas de seguridad, ni contratan seguros o servicios de prevención”. Todo ello constituye, decía, “una competencia desleal e insoportable para quienes sí cumplen”.
Por su parte, Antonio Bernabéu (Fempa) valoró la intervención de Rico como “una buena radiografía del problema”, pero puntualizó que “no todos los ilegales incumplen todo”: “Hay talleres que aparentemente cumplen, pero no están dados de alta o no gestionan los residuos», aunque señaló que desde Fempa «tramitamos todas las denuncias que nos hacen llegar los asociados y las trasladamos a la Policía Autonómica o a la Dirección General de Industria”. El objetivo, destacaba, “no es cerrar talleres, sino ayudar a que se regularicen”.
Vicente Zaragoza, vicepresidente de Atayapa, aportaba su visión: “Alicante es una de las zonas donde más talleres ilegales existen. Somos una provincia muy acogedora y eso también ha favorecido que proliferen talleres fundados por personas de diferentes nacionalidades”, apuntó. No obstante, señalaba: “Tenemos una falta de mano de obra enorme, y eso retrasa las entregas. Pero también somos la provincia número uno en denuncias, lo que demuestra que estamos actuando”, y animaba a los profesionales a no dejar de hacerlo: “No se va a facilitar el nombre y el apellido de la persona que ha denunciado ese taller, la denuncia es siempre anónima”.
Antonia Sola (Atayapa), aprovechaba su turno de palabra para reivindicar el papel de Atayapa en la lucha contra los ilegales – que de hecho ostenta la delegación nacional en la persecución de talleres ilegales dentro de Cetraa “en reconocimiento a la labor realizada en este ámbito”- e hizo un llamamiento a la participación activa de los asociados: “Tenemos una asociación fuerte, con savia nueva y mucho conocimiento que trabaja para defender los derechos de los talleres de la provincia. Pero en el tema de los talleres ilegales, o nos unimos, o vamos mal”.
Y los recambistas…
Faltaba el punto de vista de los recambistas, representados en este caso por Jesús Campos, que defendió la dificultad de identificar a estos pseudoprofesionales en la venta en mostrador: “Los talleres ilegales no se presentan como tales cuando vienen a comprar piezas. Vienen como un usuario cualquiera, como si compraran una pieza para su primo o su hijo, y es difícil detectarlos. Algunos van también al desguace, porque el cliente no se entera de nada, le reparan su coche, selo lleva y mientras arranque, todo está bien”. Señalaba que la Administración debería establecer mecanismos para que los distribuidores puedan colaborar en la detección de prácticas irregulares, por la relación directa que tienen con los talleres que sí lo son.
Falta de mano de obra: “Renovarse o morir”
El debate giró después hacia la escasez de profesionales cualificados, que también dio para mucho. Campos recordó que “casi el 50% de los trabajadores del sector tiene más de 45 años” y que “en España faltan más de 10.000 mecánicos, chapistas y pintores”.
Jesús Campos aportaba su opinión desde el punto de vista de los proveedores: “A los recambistas encontrar profesionales que tengan esa vocación, que tengan ese afán de conocer piezas, está muy complicado”. Por lo que no es un problema que solo se resuma a los talleres, sino que más bien se extiende «a todo el sector de la automoción».
Entre las soluciones, algunas de las propuestas que se escucharon en la mesa giraban en torno a la modernización de FP – en este sentido destacaban el papel de Fempa en la formación de la cantera, con dos grados de FP, uno de grado medio electromecánica y otro de grado superior de automoción, que tiene unas 2.000 horas de formación, tanto teórica como práctica, también para coches eléctricos e híbridos”- y la formación continua de quienes ya están en activo. También se defendió la movilidad geográfica con incentivos para las empresas o para los trabajadores, de manera que los profesionales se puedan trasladar a las zonas donde hay más demanda, y la incorporación de más mujeres al sector: “La automoción tiene una presencia femenina muy pequeña. Con incentivos y bonificaciones, se podrían cubrir vacantes con profesionales altamente válidas”.
Sola señalaba a la falta de vocación por parte de los jóvenes: “Una de las cosas que veo es que nuestros jóvenes están dormidos, nos hace falta mucha actitud y mucho compromiso con estas nuevas generaciones que vienen, y no solamente por nuestra parte, sino también por la suya. Tenemos trabajo, los coches nos salen por la puerta, pero faltan manos. Los jóvenes deben ver que esta es una profesión con futuro”. Y al hilo de las palabras de la vicepresidenta de Atayapa, Bernabéu motivaba a los estudiantes de los grados de Fempa presentes en la sala: “Sois el futuro de nuestras empresas y quiero que os sintáis importantes. Hoy el coche es fundamental y solo lo podéis reparar vosotros. Sois imprescindibles en el sector de la automoción”.
Sola desvelaba una de las estrategias por las que habían optado en su taller para mejorar la conciliación y la motivación tan buscadas hoy en día: el “salario emocional”: “Al fin y al cabo estamos más tiempo en nuestro puesto de trabajo que en nuestra casa últimamente, tenemos que cuidar nuestra casa, vamos a hacer equipo”. Y también de cara al cliente: “Cerramos la parte comercial a las seis y media, trabajamos con citas previas y explicamos al cliente que igual que pide cita para el médico, debe hacerlo para el taller, que al final es el médico de su coche. Funciona y dignifica el trabajo”.
Antes de pasar al siguiente tema de debate, Mascaró preguntaba a los ponentes sobre la posibilidad de contratar mano de obra extranjera, y Sola respondía: “No quiero monopolizar, pero es un tema que me ha tocado también de lleno. A día de hoy cualquier profesional necesita tener su carnet profesional y somos las empresas los que pagamos esa formación. Habría que buscar una forma para evitar que cuando estos profesionales están formados, se vayan. Porque de verdad que hacer esa inversión para esa persona y que cuando tenga sus credenciales se vaya al mejor postor, duele”.
Colapso en las ITV
El problema de los retrasos en las ITV fue otro de los temas más comentados. Según Vicente Zaragoza, las estaciones “no tienen personal suficiente, sufren absentismo y no cubren las plazas convocadas”: “En Castellón incluso cerró una estación por falta de inspectores”.
Sola apuntó a que estos problemas en las ITV están perjudicando considerablemente el día a día del taller, que ya se ha convertido en intermediario entre el usuario y la ITV: “Hoy el cliente espera que seamos nosotros quienes llevemos su coche a la ITV, lo que genera ingresos, pero también problemas cuando hay listas de espera de semanas”.
Como solución, Bernabéu proponía habilitar líneas de ITV específicas para talleres, para agilizar el servicio y reconocer el papel del taller como cliente potencial, e incluso se debatió la posibilidad de exigir factura de un taller legal en las segundas revisiones, como ya ocurre en Murcia, para dificultar la actuación de los ilegales.
«El papel hay que dejarlo»
Para terminar, todos los participantes de la mesa coincidieron en que la transformación digital es una necesidad para los talleres. Tanto es así que Campos animaba a “usar las herramientas electrónicas para ganar tiempo y eficiencia” y “reducir la carga burocrática del taller” que tanto tiempo quita, a la vez que se hacía hincapié en la necesidad de “mentalizarse de que el papel hay que dejarlo. La comunicación con el cliente ha cambiado: ya no es el boca a boca, ahora son el email, el WhatsApp, las redes sociales y la inteligencia artificial, los que nos ayudarán a fidelizar a nuestros clientes”.
Para cerrar la sesión, se trató el tema de las campañas de inspección que la administración realiza periódicamente en los talleres, especialmente en materia de medio ambiente y seguridad industrial, otra de las cargas que asumen los talleres legales frente a los negocios clandestinos. Antonio Bernabéu recordó la inminente entrada en vigor del Real Decreto 164/2025, que reforzará los controles sobre instalaciones y gestión de residuos: “No se trata solo de cumplir, sino de demostrar que cumplimos. El cliente cada vez es más exigente y la sostenibilidad ya no es opcional”.



