Elisa Gil, CEO del grupo de concesionarios GIL Automoción -Mazda, Seat, MG, Cupra y Mitsubishi- y vicepresidenta de AMDA -la patronal de concesionarios madrileña que reúne al 90% del sector de la distribución de coches y motos en la región-, ha sido muy clara respecto a lo que consideran que será el parque automovilístico en los próximos cinco, diez años e incluso veinte años: “No será totalmente eléctrico”.
Una declaración que puede no sorprender a quienes conocen de cerca el mercado -los expertos llevan años destacando que más que a una electrificación pura el parque vira hacia una hibridación, teniendo en cuenta además un mix en el que todas las tecnologías cumplen su misión en el camino a la descarbonización-, pero que resulta significativa por venir de una representante asociativa relacionada con quienes venden los vehículos.
En una entrevista -de la que se hacen eco multitud de medios generalistas-, Gil considera que “el mercado va a tender hacia la electrificación, pero probablemente eligiendo más la hibridación por encima de la compra de vehículos eléctricos puros”.
Como es evidente, “todo esto va a depender también de los planes que podamos disfrutar en este ejercicio -hablando de 2025, para el que esperan un incremento de las matriculaciones del 7% respecto a este 2024- y de la incursión de algunos fabricantes chinos, que tienen el objetivo de hacer esta transformación de vehículos de combustión hacia híbridos y eléctricos con una aproximación de precios que favorezca la adquisición y la decisión de compra por parte del usuario”.
El sector automovilístico está comprometido por “la construcción de un medio global más sostenible, más seguro y más limpio, yo creo que no cabe duda y aquí todos estamos de acuerdo”, asegura; sin embargo, “lo que también ocurre es que se nos hace entender que esto solamente viene por el cambio hacia energías alternativas, entendiéndose éstas, sólo y exclusivamente, como la eléctrica. Y aquí probablemente discrepamos. Creo que si tratamos de dibujar cuál va a ser el parque dentro de 5 o de 10 años, incluso 20 – que ya hemos empezado a hacer ese ejercicio-, desde luego lo que creemos es que no todo va a ser eléctrico”.
Y añadía: “¿Crecerá la participación del hibrido? Sí, firmemente creemos en un futuro de los vehículos híbridos. ¿Creemos que la combustión va a tender a cero? Evidentemente no, porque los modelos que existen en este momento de gasolina, diésel y GLP, están ya considerando desde su fabricación cuál es el conjunto global de emisiones al que hay que llegar”.
Abogaba antes de terminar por escuchar más las necesidades de los usuarios: “Todos los procesos evolutivos y de transformación, como es el cambio de la combustión hacia los vehículos eléctricos o hacia los híbridos, se están llevando a cabo de manera que no están en absoluto en consonancia con lo que dice el mercado y sin tener en cuenta la posición del usuario. Este modelo de imposición, vía decreto o por normativa obligada, nos tiene demasiado cansados a todos los ciudadanos y creo que esto lo percibimos sin duda desde el ámbito de las concesiones donde nos encontramos cerca del cliente”.



