La falta de profesionales cualificados se ha convertido en uno de los principales obstáculos para el crecimiento de los talleres en Extremadura. La patronal del metal de la región, Aspremetal, estima que el sector necesita entre 250 y 350 trabajadores para cubrir las necesidades actuales de los establecimientos, en un mercado laboral donde encontrar determinados perfiles técnicos resulta cada vez más complicado.
En los talleres, esta falta de personal ya tiene una consecuencia directa para los conductores: los negocios acumulan trabajo y tienen dificultades para asumir nuevas reparaciones en los plazos habituales, como ha publicado el diario Hoy Extremadura.
La mecánica de turismos concentra la mayor necesidad
De los entre 250 y 350 profesionales que, según las estimaciones de Aspremetal, necesita el sector en Extremadura, la mayor parte corresponde a la mecánica y electromecánica de turismos y vehículos ligeros. En este ámbito se calcula que serían necesarios entre 150 y 180 trabajadores.
Pero el problema adquiere una dimensión especialmente importante en los talleres especializados en vehículos pesados. Aunque son menos numerosos que los establecimientos dedicados a turismos, encontrar profesionales preparados para trabajar con vehículos industriales resulta todavía más complicado.
En los talleres de vehículos comerciales ligeros, como las furgonetas, la asociación calcula que hacen falta entre 25 y 35 profesionales. El crecimiento de las actividades de reparto y transporte de mercancías ha incrementado además la importancia de mantener estos vehículos operativos.
A ellos se suman los talleres especializados en camiones, autobuses y otros vehículos industriales, que presentan un déficit estimado de entre 55 y 70 trabajadores.
En conjunto, aproximadamente un tercio de las necesidades de contratación del sector correspondería a los ámbitos comercial e industrial, según los datos de Aspremetal.
El problema no es solo cuántos mecánicos hay, sino qué saben hacer
La transformación tecnológica del automóvil está añadiendo otra dificultad al problema de la mano de obra. Los talleres no necesitan únicamente más trabajadores, sino profesionales capaces de intervenir sobre vehículos cada vez más complejos. Aspremetal estima que serían necesarios entre 30 y 40 especialistas en áreas como diagnosis, electrónica, sistemas híbridos y eléctricos y tecnologías avanzadas.
Víctor Álvarez, presidente de la rama de talleres mecánicos de Aspremetal, apunta que los establecimientos necesitan profesionales con conocimientos en «diagnosis electrónica, electrónica del automóvil, sistemas ADAS, vehículos híbridos, vehículos eléctricos, sistemas de alta tensión y diagnosis avanzada en vehículos industriales». Estas competencias, que hace unos años podían considerarse especializadas, forman ya parte del trabajo cotidiano de muchos talleres convencionales.
Por ello, desde la asociación señalan que el déficit es también cualitativo. Es decir, no se trata exclusivamente de que haya pocos trabajadores disponibles, sino de que una parte de los candidatos no cuenta con las competencias técnicas necesarias para incorporarse inmediatamente a los talleres: «La cuestión real es cuántos profesionales están disponibles y pueden incorporarse con las competencias que actualmente necesitan los talleres», explican desde Aspremetal.
Una carencia estructural
Los datos del Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) sitúan a los mecánicos entre las ocupaciones que presentan dificultades de cobertura, junto a otros oficios como albañiles, transportistas, electricistas, fontaneros o trabajadores agrícolas. En el caso de los talleres, la falta de candidatos, experiencia y conocimientos técnicos se mantiene como uno de los principales obstáculos para cubrir las vacantes. Para Aspremetal, además, el déficit debe tener en cuenta no solo a los talleres que buscan contratar, sino también a aquellos que están trabajando por debajo de su capacidad porque no disponen de suficiente personal.
El problema, por tanto, termina trasladándose a la actividad diaria de los negocios. Un taller puede contar con demanda suficiente para aumentar su volumen de trabajo, pero no disponer de los profesionales necesarios para atenderla.
La FP, ante el reto de adaptarse al nuevo automóvil
Extremadura cuenta con más de una docena de centros de Formación Profesional vinculados a la preparación de futuros profesionales de la automoción. Sin embargo, el avance tecnológico del vehículo plantea también el reto de adaptar la formación a las necesidades reales de los talleres.
En la región se imparten grados básicos de mantenimiento de vehículos en centros de once localidades, mientras que la formación de grado medio en electromecánica está disponible en trece poblaciones y la de carrocería en siete. El grado superior de Automoción se ofrece en seis centros, situados en Badajoz, Mérida, Villafranca de los Barros, Villanueva de la Serena, Cáceres y Valencia de Alcántara.
La oferta es, sin embargo, mucho más limitada en determinadas especialidades. Solo existe un centro de FP especializado en pintura de vehículos en toda Extremadura, mientras que la formación específica en híbridos y eléctricos se limita a dos centros.
Esta última carencia cobra especial relevancia ante la evolución del mercado. Según los datos aportados, los vehículos híbridos y eléctricos ya representan alrededor del 50% de las ventas, mientras que el número de centros que ofrecen formación específica sobre estas tecnologías continúa siendo reducido.
Precisamente para acercar la formación a la realidad de los talleres, Aspremetal donó en 2023 a la Escuela Virgen de Guadalupe de Badajoz el software Autodata, una herramienta utilizada para acceder a información técnica de los fabricantes y facilitar una formación más próxima al entorno profesional.
El objetivo de este tipo de iniciativas es reducir la distancia entre las aulas y los talleres, pero el sector afronta un desafío mayor: formar y atraer a suficientes profesionales para cubrir una demanda que crece al mismo tiempo que aumenta la complejidad tecnológica de los vehículos.



