La cercanía de las vacaciones de Semana Santa vuelve a poner el foco sobre el estado del parque circulante en España. Según ha alertado AECA-ITV, una parte relevante de los vehículos que deberían haber pasado la inspección técnica sigue circulando sin ella, una situación que incrementa el riesgo en carretera en un momento especialmente sensible por el elevado volumen de desplazamientos.
La asociación subraya que esta falta de cumplimiento adquiere aún más relevancia si se tiene en cuenta el peso que tienen los fallos técnicos en la siniestralidad. De acuerdo con datos de la Dirección General de Tráfico, este tipo de deficiencias está detrás de al menos el 13% de los siniestros viales.
En este contexto, la ITV actúa como un filtro preventivo para detectar defectos que pueden pasar desapercibidos para el conductor, pero que comprometen la seguridad del vehículo. Frenos, neumáticos, dirección, alumbrado o emisiones forman parte de unas comprobaciones que, en muchos casos, permiten identificar problemas antes de que deriven en una avería grave o en un accidente.
Las cifras de la última operación especial de Semana Santa reflejan la importancia de extremar las precauciones. En la campaña de 2025 se contabilizaron 25 siniestros mortales en vías interurbanas, con un balance de 26 personas fallecidas, en un escenario de 16,7 millones de desplazamientos de largo recorrido.
Guillermo Magaz, director gerente de AECA-ITV, insiste en que revisar el vehículo antes de salir de viaje es una medida esencial para rebajar estos registros. En su opinión, comprobar que el automóvil cumple con todas las condiciones de seguridad y medioambientales antes de emprender un trayecto largo resulta fundamental para reducir riesgos.
Impacto de la ITV en Semana Santa sobre la seguridad vial
AECA-ITV recuerda que la inspección técnica obligatoria evita cada año al menos 15.641 siniestros viales, 13.110 heridos y 148 fallecidos. Pese a ello, la ratio de incumplimiento sigue siendo elevada, con cerca de uno de cada tres vehículos obligados a pasarla circulando fuera de la legalidad.
Para el sector de la inspección, este dato evidencia que sigue existiendo un importante margen de mejora en concienciación y cumplimiento. También apunta a la necesidad de reforzar el mensaje preventivo en fechas como la Semana Santa, cuando aumenta la exposición al riesgo por el mayor uso del vehículo privado.
Además del impacto en seguridad vial, circular sin ITV en vigor también tiene consecuencias desde el punto de vista normativo y económico. La asociación recuerda que esta infracción puede acarrear sanciones de 200 o 500 euros, en función de la gravedad del incumplimiento.
La ITV voluntaria gana peso antes de los desplazamientos largos
Junto a la inspección obligatoria, AECA-ITV pone sobre la mesa la opción de la ITV voluntaria como herramienta recomendable antes de viajar, especialmente en vehículos con signos de desgaste o en aquellos que vayan a afrontar recorridos largos.
Esta modalidad permite revisar de forma completa o parcial, según decida el titular, elementos clave del vehículo. Entre ellos figuran los frenos, los neumáticos, la dirección o las emisiones, aspectos especialmente sensibles cuando el coche va a ser utilizado durante varios cientos de kilómetros o en condiciones de tráfico intenso.
La asociación también recomienda adelantar la inspección hasta un mes antes de la fecha de caducidad. De este modo, el conductor puede organizar mejor la cita sin que ello altere el periodo máximo de validez de la siguiente ITV.
El mensaje que AECA-ITV lanza a las puertas de esta nueva operación salida es claro: la ITV en Semana Santa no debe entenderse solo como un trámite administrativo, sino como una herramienta directa de prevención. En un escenario de millones de desplazamientos, reducir el número de vehículos que circulan sin la inspección en vigor se presenta como una medida clave para mejorar la seguridad vial y limitar el impacto medioambiental del tráfico rodado.



