“Por la mejoría de la crisis, efectivamente ahora la gente está montando menos talleres ilegales”, explica el subinspector del cuerpo, Antonio Hidalgo Villena, al diario ideal.es. Los clandestinos detectados en la provincia durante el pasado 2016 en la provincia de Granada se ubicaban en las localidades de Jun, Maracena, Huétor Vega, Albolote, Vélez de Benaudalla, Güevéjar, Motril, Loja, Granada, Almuñécar, Alomartes, Cúllar Vega y Moreda.
Según afirma Villena, la policía autonómica llega hasta estos ilegales por distintos cauces. La patronal de talleres es uno de los más importantes: a través de sus denuncias ponen a la policía tras la pista de estos pseudonegocios. También otros talleres son los que denuncian, negocios legales aquejados de esta lacra que compite con ellos de manera absolutamente desleal y clandestina. Otras veces son los propios agentes los que los descubren, afirma.
Según relata la secretaria general de la patronal granadina de talleres, María José Medialdea, los ilegales son “una lacra que históricamente viene sufriendo el sector» y que, ciertamente, se ha agudizado en los años de crisis”. Según detalla, existen aún demasiadas cocheras donde se trabaja “a puerta cerrada”.
Para que no exista sensación de impunidad, Medialdea quiso hacer un llamamiento a las instituciones encargadas del control de esta materia en la Administración, para que “sean rigurosas” y los expedientes “no se duerman en los cajones”.



