Conepa acaba de anunciar la incorporación de tres entidades territoriales a su estructura: Lugo, Menorca y Cantabria son tres chinchetas que ya colocan en un tablero en el que sin embargo perdieron recientemente -a finales del pasado año- una tan significativa como la catalana UEAC, que ostentaba incluso una vicepresidencia en Conepa; y, hace algún tiempo más, la balear ASEMA.
El balance de altas y bajas queda en déficit, si miramos al número de asociados que entran -casi 600- por los que han salido -casi 1.600-.
Entre las que causan alta destaca Aprevar, fundada en 1977 y con más de 530 empresas asociadas en Lugo. A ella se suma la Asociación de Talleres de Menorca, con cerca de cincuenta talleres en la isla; y la cántabra Asocantra, casi recién puesta en marcha y que a finales de febrero celebraba su primera convención.
Con estas tres incorporaciones, Conepa alcanza las 21 organizaciones en todo el país, aunque esto no impide que haya perdido peso específico tras la pérdida de dos patronales tan emblemáticas como la balear Asema o la catalana UEAC -Unió de Empresaris de Automoció de Cataluña-: la primera con más de 600 asociados y la segunda con mil, ostentando además la vicepresidencia segunda de la nacional Conepa -la otra la tiene la coruñesa APTCOR-.
«Refrenda nuestra propuesta»
A pesar de estas bajas, la patronal hace balance positivo de los nuevos ‘fichajes’ y de su propio proyecto: «La incorporación de las asociaciones de Lugo, Cantabria y Menorca vienen a refrendar el valor de nuestra propuesta y a sumar mucha, nueva y buena energía para seguir haciendo más y mejor sector”, señala su presidente, Ramón Marcos.
Para Marcos, la labor de las asociaciones es especialmente importante en este contexto «especialmente complejo» que atraviesa el sector, con retos como «la rentabilidad, la falta de personal o la presión normativa» y más a largo plazo, «el coche conectado, electrificado y automatizado», sin olvidar «fenómenos como la movilidad compartida».



