
Se trata de una iniciativa hasta ahora difícil, cara y poco aprovechable, ya que no proporcionaba mucha energía, sin embargo la tecnología ha evolucionado y ya podemos ver algunos modelos que incorporan paneles aprovechables que ocupan prácticamente toda la superficie del coche, como es el caso del Toyota Prius Prime o el Karma Revero.
Poco a poco las energías renovables van abriéndose camino en el mundo de la automoción como una alternativa cada vez más popular entre los fabricantes de coches. Es más, para 2018 está prevista la comercialización del Sion de Sono Motors que, según sus creadores, es capaz de recorrer treinta de sus 250 kilómetros de autonomía con la energía generada por las células solares de su carrocería.
Shoichi Kaneko, ingeniero jefe de Prius señala: «somos conscientes de que los paneles son capaces de suministrar solo una pequeña cantidad de energía. pero las posibilidades tecnológicas no están agotadas y estamos aprovechando una energía que de otra forma se desperdiciaría». Otros como Colin McKerracher, analista de Bloomberg New Energy Finance, por el contrario no son tan positivos: «veremos cómo los panales fotovoltaicos se vuelven comunes en el equipamiento opcional de sedanes y SUV´s eléctricos de alta gama, pero los beneficios en cuanto a autonomía siempre van a ser limitados, lo que lo convierte en un equipamiento únicamente simbólico». Finalmente el tiempo y las mejoras en la tecnología nos darán las respuestas.



