Los episodios de mal tiempo registrados el pasado mes de enero, con nevadas y condiciones meteorológicas adversas en buena parte del país, han tenido un impacto directo en el servicio de auxilio en carretera. La Alianza de Auxilio en Carretera ha analizado lo ocurrido durante ese periodo y alerta de un notable deterioro en los tiempos de respuesta y en la atención a los conductores asegurados.
De acuerdo con los datos recopilados por la organización, los retrasos y las desatenciones en los servicios de asistencia en viaje aumentaron entre un 15% y un 20% en toda España. El volumen total de incidencias atendidas superó ampliamente las previsiones iniciales del sector y acabó creciendo cerca de un 10%, concretamente un 9,86%, lo que ya anticipa mayores dificultades si se repiten temporales similares en los próximos meses. Las zonas interurbanas y rurales fueron las más afectadas por estas demoras, según trasladan las asociaciones territoriales de empresas de grúas.
Centros de atención saturados
Desde la Alianza señalan que uno de los principales cuellos de botella se produjo en la gestión de las solicitudes. A su juicio, los centros de atención telefónica de aseguradoras, plataformas de asistencia y clubes automovilísticos no están preparados para absorber picos de demanda tan elevados. Esta falta de capacidad habría provocado largas esperas para la asignación de servicios y problemas añadidos en prestaciones complementarias, como la gestión de taxis o la transmisión de instrucciones cuando la grúa ya se encontraba en el lugar del incidente.
El sector apunta también a posibles deficiencias organizativas en estas plataformas, agravadas por bajas laborales o festivos en las plantillas, como factores que habrían contribuido a empeorar la calidad media de la atención telefónica durante los días más complicados del temporal.
Tarifas que limitan la capacidad de respuesta
Más allá de la gestión, las empresas de auxilio en carretera advierten de un problema estructural que condiciona su operativa: las tarifas que perciben de las aseguradoras. Según la Alianza, los precios actuales no permiten movilizar la totalidad de las flotas disponibles ni mantener a todos los conductores en servicio, lo que reduce de forma directa la capacidad de respuesta en situaciones excepcionales. Por ello, el colectivo ha pedido comprensión a los usuarios, subrayando que muchas de las incidencias se escapan de su control.
El portavoz de la Alianza de Auxilio en Carretera, Xavier Martí, alerta de que la falta de actualización de las tarifas se arrastra ya hasta 2026 y no refleja el fuerte aumento de los costes sociales y fiscales que soportan las empresas. Esta situación, afirma, está obligando a reducir flotas y plantillas, con el consiguiente riesgo para la seguridad vial y para la atención a los conductores, especialmente fuera de los núcleos urbanos.
Desde el sector reclaman a las aseguradoras una revisión al alza de los precios que se pagan por estos servicios, con el objetivo de aproximarlos a valores de mercado que garanticen la viabilidad económica de las empresas y permitan ofrecer un servicio adecuado incluso en escenarios de alta demanda como los provocados por los temporales invernales.



