
El secretario general de Aema y Aeca especificó que durante el pasado año la cifra de inspecciones en la Comunidad de Madrid creció un 4,5% hasta alcanzar el 1.882.497, subida que atañe al crecimiento , controlado, del número de centro en la capital, detectando 352.255 vehículos con defectos graves (19%), un 11% más que en 2014. “En concreto la relación defecto grave por vehículo rechazado fue de 1,7, lo que supone que los centros de ITV de Madrid detectaron más de 592.000 fallos graves en 2015, un 18% más que en 2014”, señaló Rivas.
Los principales motivos de rechazo de los vehículos inspeccionados fueron en primer lugar el alumbrado y señalización (177.688), seguidos de los neumáticos, ejes y ruedas (141.324), de las emisiones contaminantes (79.440), frenos (54.286); acondicionamiento exterior, carrocería y chasis (43.979) y la dirección (19.605).
Como es evidente, existe una relación directa entre el número de años en circulación del vehículo y el porcentaje de rechazo que presentan en las inspecciones; los turismos con menos de cinco años de antigüedad presentan un rechazo del 6,7%; en los de cinco a diez años el supone el 13,4%; de diez a quince años supone un 19,7% y aquellos que tienen más de quince años son rechazados en un 23,5% de los casos, franja en la que aumenta el absentismo en las inspecciones por temor a no superarlas con éxito. De hecho, Rivas concretó que la media nacional de absentismo, estimada es de un 20%, y en furgonetas, motos y ciclomotores, entorno al 40%. Además, muchos de ellos se refugian en las ciudades, «por lo que la actuación de los policías locales o urbanos es muy importante para erradicar tales comportamientos”, así como los sistemas telemáticos que se utilizan para identificar si el vehículo tiene la ITV en regla.


