El conflicto entre talleres y aseguradoras vivió ayer, 19 de marzo, un nuevo episodio en el Parlamento Europeo. El vicepresidente segundo de Cetraa, Luis Ursúa, compareció ante la Comisión de Peticiones de la cámara en representación de Cetraa, Conepa, Fagenauto y Ganvam, para poner sobre la mesa «las malas prácticas de las aseguradoras en su relación con los talleres de reparación».
A comienzos de 2022, estas cuatro entidades denunciaron a España ante las instituciones europeas por el incumplimiento de cuatro directivas y varios artículos del Tratado de Funcionamiento de la UE que ha permitido que se produzcan estas malas prácticas por parte de las compañías de seguro. Y para Ursúa, lejos de solucionarse, la situación «va empeorando día a día», poniendo en peligro «la viabilidad del sector reparador al que representamos»: «Las autoridades u organismos españoles no atienden nuestras demandas».
El vicepresidente segundo de Cetraa denunció el «abuso de posición dominante» de estas empresas, lo que en la práctica hace que «no sea posible trabajar con una compañía aseguradora que respete tanto las normas de la libre competencia como los derechos de los consumidores». En consecuencia, y en relación con nuestro sector, las aseguradoras «quieren imponer criterios de costes en función de sus intereses económicos y con independencia del coste real de la reparación en un taller».
Lo que denuncian
En su intervención ante el Parlamento Europeo, Ursúa señaló que las aseguradoras determinan el precio/hora en concepto de mano de obra «sin negociación alguna» y «sin respetar el que el taller haya podido determinar en función de sus costes de producción». Asimismo, el vicepresidente segundo de Cetraa puso el foco en otras prácticas abusivas, como la imposición del tipo de recambio o exigir la reparabilidad de piezas que deberían ser sustituidas.
En el caso concreto de la mano de obra, los representantes de los talleres señalaron ante la cámara que las compañías de seguros más importantes subieron en 2022 el precio de la mano de obra de los talleres un 2,5% frente a un IPC del año anterior del 6,5%; y en 2023 un 4% frente a un IPC del 5,7%: «Es decir, en dos años los talleres han tenido una pérdida de poder adquisitivo de al menos un 5,7%». Las aseguradoras pagan de media 34,6 euros al taller multimarca de carrocería, cuando deberían facturar, según Ursúa, al menos 46 euros para sobrevivir.
Además, denunció que estas empresas controlan los costes de reparación a través de peritos dependientes de las aseguradoras y de sistemas de valoración que favorecen a las compañías. Asimismo, explicó cómo limitan la libertad de elección de talleres por parte de los consumidores, obligándolos a llevar sus vehículos a talleres designados por las aseguradoras, y en ocasiones, sin informar claramente de las cláusulas de las pólizas, ni siquiera en el caso de las pólizas a todo riesgo.
Para Cetraa, Conepa, Fagenauto y Ganvam, y ante la inacción de las autoridades españolas, sólo Europa puede garantizar que se restablezca un equilibrio en un sector, el de la carrocería, que emplea a 50.000 personas y factura más de 4.500 millones de euros: «Pedimos el amparo de las instituciones europeas para que garanticen el derecho a la libre competencia en el mercado asegurador, velando por la sana concurrencia en las relaciones aseguradoras-talleres, lo que derivará a su vez en una defensa y protección de los consumidores».



