El tensor es responsable de mantener la presión constante y predeterminada sobre la correa de accesorios, garantizando que funcione con la tensión adecuada en todo momento. Sin embargo, con el tiempo, este componente sufre desgaste por la fricción, el calor y las vibraciones del motor. Si no se sustituye cuando corresponde, tal y como explican en Dayco, puede provocar fallos en el sistema y reducir considerablemente la vida útil de la correa.
Durante el mantenimiento o la sustitución de la correa de distribución o la correa de accesorios, es común que algunos talleres pasen por alto el tensor. Pero este elemento trabaja a la par de las poleas, rodamientos y la propia correa, por lo que su desgaste suele ser similar. No sustituirlo a tiempo puede causar desde ruidos y desalineaciones hasta la rotura total de la banda.
Ruido y resistencia al giro: primer síntoma de alerta
Una de las primeras señales de que el tensor de la correa de accesorios necesita ser reemplazado es el ruido anómalo durante el funcionamiento del motor. Para comprobarlo, debe retirarse la banda y girar la polea manualmente. Si se percibe resistencia o ruido, el rodamiento puede estar dañado. En cambio, si la polea gira libremente más de dos vueltas, significa que la grasa interna ha desaparecido y el rodamiento está seco, por lo que el tensor debe sustituirse inmediatamente.
Desalineación y seguimiento irregular de la banda
Otra indicación clara de fallo es un seguimiento inadecuado de la banda. Si se desplaza hacia el borde de la polea o se sale parcialmente del tensor, puede deberse al desgaste del buje interno, lo que genera una desalineación del sistema. Esta situación no solo reduce la eficiencia del conjunto, sino que incrementa el riesgo de rotura o salida completa de la correa durante el funcionamiento.

Pérdida de tensión y ruidos por deslizamiento
Un silbido o la pérdida de funcionamiento de alguno de los accesorios movidos por la correa —como el alternador, la bomba de dirección asistida o el compresor del aire acondicionado— suelen indicar pérdida de tensión. En estos casos, el resorte interno del tensor ha perdido fuerza o se ha deformado, impidiendo mantener la presión necesaria.
Movimiento irregular y desgaste interno
Durante el desmontaje o montaje de la correa, conviene comprobar la movilidad del brazo del tensor. Al moverlo de tope a tope, el desplazamiento debe ser fluido y sin saltos. Si el movimiento es entrecortado o inestable, es señal de que el mecanismo interno presenta desgaste o fricción anómala, lo que compromete su correcto funcionamiento.
Contactos metálicos y topes dañados
Un síntoma avanzado de desgaste es el contacto de metal con metal entre el brazo del tensor y la carcasa del resorte. Este roce indica deterioro del buje o falta de lubricación. Asimismo, es importante revisar los topes del tensor —ubicados en el brazo y la carcasa—, ya que si presentan fisuras o están rotos, el tensor debe reemplazarse sin demora.
Sustitución preventiva: la mejor garantía de fiabilidad
Los expertos recomiendan sustituir el tensor cada vez que se cambia la banda de accesorios o la banda de distribución, junto con los demás componentes de la parte frontal del motor. El reemplazo preventivo evita averías secundarias y asegura que la tensión de la correa se mantenga estable en cualquier condición de trabajo.
En el mercado existen tensores de alta resistencia, como los de la serie Gold Label® de Dayco, que incorporan un diseño de resorte plano patentado para eliminar fluctuaciones y poleas reforzadas con rodamientos dobles lubricados de por vida, lo que se traduce en un funcionamiento más duradero y fiable.
Detectar a tiempo los síntomas de desgaste del tensor y reemplazarlo según las recomendaciones del fabricante es una práctica esencial para prolongar la vida del sistema de transmisión por correa y garantizar un rendimiento óptimo del motor.



