La Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León (TSJCyL) ha desestimado el recurso de suplicación interpuesto por un trabajador de un taller de Benavente que fue cesado tras reconocer la sustracción reiterada de piezas y optar por firmar una baja voluntaria en lugar de afrontar un despido disciplinario. Según publican en La Opinión de Zamora, el empleado alegaba que actuó bajo amenazas del empresario, pero la sentencia considera que no hubo coacción ni vicio en el consentimiento.
Un cese ofrecido como alternativa al despido
Los hechos probados indican que el empresario detectó que el empleado había sustraído material del taller sin autorización. En presencia de otro trabajador, le comunicó su intención de denunciar los hechos y proceder a un despido disciplinario, aunque le ofreció como alternativa firmar una baja voluntaria. El trabajador se lo pensó y, poco después, decidió formalizar su dimisión, firmando el documento preparado por la gestoría de la empresa.
La justicia descarta coacciones por parte del empresario
Tras su cese, el empleado presentó una demanda en el Juzgado de lo Social, que fue desestimada. Posteriormente recurrió al TSJCyL, alegando que su consentimiento estaba viciado por presuntas amenazas del empresario, con la intención de evitar un despido con efectos legales. Sin embargo, el tribunal ha ratificado la decisión de la primera instancia, al considerar que se trató de una decisión libre y voluntaria: «La baja voluntaria supone una dimisión consumada en el mismo momento de su realización, sin que pueda admitirse su retractación posterior», razona la sentencia.
Dos alternativas legales, no una amenaza
En cuanto a la supuesta coacción, la Sala concluye que no hubo violencia ni fuerza por parte del empresario.
“La alternativa entre suscribir un documento de cese voluntario o ser despedido y denunciado no constituye amenaza ni coacción, al tratarse de opciones legales ofrecidas con total libertad”, señala la resolución.
De este modo, el alto tribunal confirma la validez de la baja voluntaria y descarta que la empresa actuara con la intención de encubrir un despido sin coste.



