El pasado sábado 15 de febrero, un incendio declarado en un taller mecánico de Paracuellos del Jarama (Madrid) provocó la destrucción total de tres vehículos y obligó a activar un operativo especial debido a la presencia de coches eléctricos. Afortunadamente, no se registraron heridos.
El fuego, que se originó en el interior del establecimiento, representó un importante riesgo por la presencia de materiales inflamables como combustibles y aceites. Los bomberos de la Comunidad de Madrid acudieron rápidamente al lugar, sofocando las llamas antes de que se propagaran a otras zonas. Durante la emergencia, el SUMMA 112 permaneció en el lugar de forma preventiva, mientras que efectivos de la Policía Local y la Guardia Civil gestionaron la seguridad y el control del área afectada.
Protocolo especial por la presencia de coches eléctricos
Uno de los principales retos para los bomberos fue la presencia de vehículos eléctricos dentro del taller. Si bien no fueron alcanzados directamente por las llamas, la amenaza potencial de las baterías de litio obligó a activar un protocolo de seguridad especializado. Las baterías de alta capacidad pueden sufrir reacciones térmicas retardadas, capaces de generar calor e incluso reavivar el fuego tras su extinción.
Por este motivo, los equipos de emergencia llevaron a cabo un proceso de observación y refrigeración del vehículo eléctrico, una medida preventiva clave para evitar incidentes posteriores.
Daños materiales y comienzo de la investigación
Aunque no hubo heridos, las pérdidas materiales son importantes. Tres coches quedaron completamente calcinados, y parte del equipamiento del taller podría haber resultado dañado. Las autoridades ya han iniciado las investigaciones para esclarecer el origen del incendio y determinar si se debió a un fallo eléctrico, un accidente o si el taller contaba con las medidas de seguridad antiincendios en buenas condiciones.
Este suceso subraya la importancia de que los talleres mecánicos estén preparados para gestionar riesgos asociados a los vehículos eléctricos, cuyas baterías requieren protocolos de seguridad específicos.



