Las matriculaciones de coches eléctricos en España casi se han duplicado en el último año, con un aumento del 97%. En Aragón también se ha notado este crecimiento, con más de 1.200 unidades matriculadas hasta septiembre de 2025 (+94,85%), de las cuales 926 corresponden a Zaragoza. Sin embargo, esta expansión contrasta con las dificultades que encuentran los propietarios a la hora de realizar revisiones o reparaciones, según advierte El Periódico de Aragón en un artículo firmado por Martín Vital.
El delegado en Aragón de la Asociación de Usuarios de Vehículos Eléctricos (Auve), Miguel Zarzuela, confirma que los talleres multimarca siguen encontrando muchas trabas. “No tienen la formación necesaria para tratar con esta clase de turismos”, asegura, subrayando la carencia de formación práctica y de medios técnicos. “Está la básica, pero la de verdad se basa en la experiencia”, añade, recordando que en Aragón no existe taller oficial de Tesla, lo que complica aún más el mantenimiento de estos vehículos.
La formación avanza, pero a cuentagotas
Daniel Villén, propietario de Talleres Vilahermosa, en el barrio de las Delicias (Zaragoza), explica que su negocio apenas ha trabajado con eléctricos al tratarse de un taller multimarca pequeño. “Estos coches se suelen llevar al taller oficial. Se hace algún cursillo de formación, pero no tanto”, comenta. En su caso, las revisiones se limitan a tareas básicas como cambiar filtros o comprobar niveles y presiones.
Villén recuerda que la formación específica en vehículos eléctricos e híbridos comenzó hace unos 15 años, cuando aparecieron los primeros modelos cero emisiones. “Eran cursos centrados en precauciones y matices sobre el manejo de estos coches, pero sin profundizar demasiado”, explica. En total, asegura haber asistido a unas diez clases de especialización en todo este tiempo. “Son una o dos al año y acude un compañero del taller. Suelen incluir práctica con coches averiados, pero siguen siendo insuficientes para el ritmo de cambio que vivimos”.
“Son todo cables, no los tocamos”
En Yupa Drive Solutions, en el centro de Zaragoza, también perciben la transición, aunque de forma limitada. Su responsable, Cristian David Collazos, reconoce que los coches que llegan al taller “cada vez tienen más sistemas eléctricos”, pero que el salto al coche completamente eléctrico sigue siendo un desafío. “Tengo 23 años y siempre me he dedicado a la mecánica, pero los conocimientos del grado medio son lo básico. Hay que seguir formándose cada día”, explica.
Collazos dispone de equipos de diagnosis que facilitan la detección de fallos, pero admite que los eléctricos puros no son de su agrado. “Son todo cables, no los tocamos. De tres que somos, solo uno es ingeniero de sistemas, y no puede encargarse de todos si un día nos llegan tres eléctricos”, se lamenta.
La rentabilidad, otro obstáculo
En el Taller Auto Ràpid Almagro, Ramiro Enguita asegura tener formación en híbridos y eléctricos, pero aun así evita trabajar con ellos. “No lo hacemos por disponibilidad de espacio: el área necesaria para un solo coche eléctrico nos quitaría más de la mitad del taller”, explica. A ello se suma la cuestión económica: “Aparte del coste del material y las medidas de seguridad que hay que generar para trabajar con un solo coche, está el coste de oportunidad por no poder atender al resto”.
Enguita también se muestra escéptico sobre el futuro del eléctrico: “El parque móvil cada vez es más viejo en parte porque el eléctrico genera muchas dudas. A futuro, no se va a comer al térmico”. Además, lamenta que la electrificación “haría perder la esencia de la profesión”. “Con estos coches te dedicas a conectar, desconectar y cambiar piezas. Es electrónica pura. Lo único que se parece a un coche térmico es que tiene ruedas”, concluye.




Normal, quieren meter el coche eléctrico hasta en la sopa, cuando la sociedad quiere seguir con el térmico por su economía y por si practicidad… más allá de teorías ecológicas y politiqueo europeo. Al final la realidad se impone y en el 2030/3035 si el mundo quiere seguir en movimiento con automóviles, el motor térmico sobrevivirá y hasta evolucionará. Tiempo al tiempo.