La Asociación Española de Desguazadores y Reciclaje del Automóvil (AEDRA) ha denunciado la aparición de una nueva modalidad de estafa que está afectando tanto a consumidores como a Centros Autorizados de Tratamiento de Vehículos (CAT). El fraude, que ya está siendo investigado por el Grupo ROCA de la Guardia Civil, se desarrolla principalmente a través de plataformas de compraventa en internet como Wallapop y Milanuncios.
Así funciona la estafa
Según AEDRA, los estafadores emplean tres métodos distintos para engañar a sus víctimas. El primero consiste en la venta ilegal de piezas sueltas anunciadas como si fueran de particulares. Este tipo de operación es irregular, ya que la normativa establece que solo los CAT pueden manipular y comercializar componentes de vehículos dados de baja. En muchos casos, las piezas ofrecidas no cuentan con garantía ni trazabilidad.
El segundo método detectado se basa en anuncios fraudulentos con suplantación de identidad. Los estafadores publican piezas muy demandadas a precios llamativamente bajos, utilizando imágenes robadas de CAT legales y datos falsos. A los compradores se les envía una factura proforma con apariencia oficial para que realicen una transferencia bancaria. Tras el pago, la pieza nunca llega a destino.
El tercer sistema descubierto por la asociación es todavía más sofisticado: la creación de copias falsas de páginas web de desguaces. Estos sitios imitan por completo la apariencia del portal original, incluyendo logotipos, teléfonos de contacto e incluso chats de atención al cliente. El objetivo es convencer al comprador de que está tratando con un CAT autorizado, cuando en realidad está entregando su dinero a un estafador.
Pérdidas económicas y daño reputacional
Las cantidades defraudadas en estos fraudes oscilan entre los 700 y los 3.200 euros por víctima. Muchos afectados, al darse cuenta del engaño, se ponen en contacto con el desguace real que aparece en los anuncios, descubriendo entonces que su identidad e incluso sus fotografías han sido utilizadas sin permiso.
Desde los CAT implicados explican que el perjuicio no se limita al ámbito económico, sino también al reputacional. En algunos casos, han recibido llamadas de particulares convencidos de que estaban hablando con el desguace auténtico, lo que genera confusión y afecta a la confianza en el sector.
Actuación de plataformas y autoridades
AEDRA ha trasladado los casos a plataformas como Wallapop y Milanuncios, que eliminan los anuncios o perfiles fraudulentos una vez son notificados. Sin embargo, para entonces los delincuentes suelen haber cancelado las cuentas bancarias utilizadas o cambiado de perfil, lo que dificulta su rastreo.
La asociación también ha denunciado los hechos ante la Guardia Civil, que ya investiga el alcance de estas prácticas delictivas.
Recomendaciones a los consumidores
El presidente de AEDRA, Germán Catoira, junto con responsables de varios desguaces, recomienda a los compradores extremar las precauciones antes de adquirir una pieza de segunda mano en internet. Entre los consejos destacan verificar siempre que el vendedor sea un CAT autorizado, desconfiar de precios demasiado bajos que se alejen del mercado, y comprobar la autenticidad de facturas, datos de contacto e imágenes.
Desde AEDRA insisten en que solo los centros autorizados ofrecen piezas con garantía y cumplen con la normativa de tratamiento de vehículos fuera de uso, lo que asegura al consumidor tanto la calidad de la pieza como la legalidad de la transacción.



