El colectivo de asistencia en carretera ha lanzado una convocatoria de paro técnico para el próximo 15 de agosto con el objetivo de visibilizar los problemas que, según denuncian, arrastra el sector desde hace años. La iniciativa, difundida por el grupo Gruistas de España a través de redes sociales, hace un llamamiento a los profesionales de la asistencia para detener su actividad durante una jornada bajo el lema: “Nos paramos para que nos escuchen”.
La movilización pretende poner el foco sobre las dificultades económicas y operativas que afrontan las empresas y autónomos dedicados a la asistencia en carretera, un servicio considerado esencial para garantizar la movilidad de conductores y vehículos. En el cartel difundido por los organizadores se advierte de que “sin asistencia no hay movilidad” y se subraya que la protesta busca hacer visible una problemática que el sector asegura llevar años soportando.

Entre las principales reivindicaciones figuran la implantación de tarifas que cubran los costes reales de los servicios, mecanismos de compensación por el incremento del precio del combustible, una mayor agilidad en los pagos y el fin de determinadas prácticas que consideran abusivas por parte de aseguradoras y empresas de renting. Asimismo, los convocantes reclaman un mayor respeto hacia los profesionales de la asistencia y la libre empresa, así como más seguridad jurídica y laboral para el conjunto del sector.
Desde Gruistas de España sostienen que la convocatoria no responde únicamente a los intereses de los operadores de asistencia, sino también a la necesidad de garantizar la continuidad y viabilidad de un servicio del que dependen miles de conductores cada día. Por ello, animan a los profesionales a sumarse a la protesta para trasladar un mensaje de unidad y reclamar soluciones a las administraciones, aseguradoras y demás actores implicados.
La fecha elegida, el 15 de agosto, coincide además con uno de los periodos de mayor movilidad del año en las carreteras españolas, una circunstancia con la que los convocantes buscan aumentar la visibilidad de sus reivindicaciones y llamar la atención sobre el papel estratégico que desempeña la asistencia en carretera dentro de la cadena de movilidad.




Las asociaciones de talleres debían haberse movido también para plantar cara a las aseguradoras, pero está visto que son unos come gambas.
Toda la razón Pedro. Es difícil pretender que la cosa cambie sin unión de los talleres. Aunque aún unos pocos intentamos respetar nuestro trabajo de calidad para mantener puerta abierta. A ver si se contagia la unión de los gruistas a los talleres.
Saludos