La situación que viven los gruistas ha llevado al límite su hartazgo y han alzado la voz. Tanto es así que planean un parón nacional cuya fecha comunicarán próximamente «en defensa de sus derechos y la dignidad de su profesión». Así lo ha expresado un comunicado anónimo compartido vía WhatsApp que se ha hecho viral entre los profesionales del sector. En él se exigen «condiciones laborales justas», «más seguridad en cada intervención», «reconocimiento» de la importancia de su labor y «un futuro digno para los profesionales del sector».
Cómo puede leerse, el comunicado reclama una mayor protección para los profesionales de la asistencia en carretera, un colectivo que, recuerdan, desarrolla su actividad en condiciones de elevado riesgo y continúa siendo uno de los grandes olvidados pese a desempeñar un servicio esencial para la seguridad vial.
Y es que los operadores de auxilio intervienen diariamente en escenarios de alta peligrosidad, trabajando junto al tráfico y en cualquier circunstancia meteorológica, ya sea de día o de noche: «Mientras la mayoría de las personas busca ponerse a salvo, nosotros acudimos precisamente al lugar donde existe el peligro», subraya el comunicado.
Asimismo, insisten en que la labor de estos profesionales va mucho más allá de retirar un vehículo averiado o accidentado, destacando que protegen a los ocupantes de los vehículos inmovilizados, minimizan el riesgo de nuevos siniestros y contribuyen a restablecer la seguridad en las carreteras lo antes posible.

Falta de reconocimiento
En el texto se lamenta que el sector siga sufriendo una falta de reconocimiento y que, en muchas ocasiones, los operarios deban afrontar tanto la presión de las compañías aseguradoras como el malestar de usuarios afectados por averías o accidentes. Según se explica, es habitual que estos profesionales reciban reproches o un trato injusto por parte de personas que atraviesan una situación complicada, pese a que ellos acuden precisamente para prestar ayuda.
Además el comunicado pone el foco en el riesgo inherente a esta actividad y recuerda que cada año se producen accidentes en los que resultan heridos o fallecen profesionales del auxilio mientras realizan una intervención: «Ninguna actuación debería terminar con una familia rota por haber cumplido con su deber».
Asimismo, ante esta situación, se reclama a las Administraciones públicas que adopten medidas que refuercen la seguridad del colectivo, por ejemplo, una mayor protección, mejores herramientas de trabajo, protocolos de actuación más eficaces y medidas específicas que garanticen la integridad de quienes desarrollan su labor en la vía pública.
Por último, a la ciudadanía también se le pide que muestre un mayor respeto hacia estos profesionales, recordando que detrás de cada grúa hay personas que dejan a sus familias para atender emergencias y que no son responsables de las circunstancias que han provocado la avería o el accidente.



