La tensión interna en la Asociación de Talleres de Automoción (ASETRA) ha dado un nuevo paso con la apertura de sendos expedientes disciplinarios a Dionisio Cerdán, CEO de Ric Madrid, y Miguel Ángel Fernández, CEO de Ki Motor 2005, impulsores de la plataforma Cambiemos la Posventa. Ambos han hecho pública la decisión a través de un comunicado en el que sostienen que el procedimiento llega tras haber solicitado información sobre la gestión de la asociación y defender públicamente una mayor transparencia.
«Durante los últimos meses hemos defendido públicamente una idea muy sencilla: la posventa necesita una representación más fuerte, más participativa y más transparente», afirman los dos empresarios en el documento, en el que aseguran haber actuado «siempre desde el respeto a ASETRA» y convencidos de que una organización se fortalece cuando escucha a sus asociados y acepta el debate.
Según explican, solicitaron formalmente información relativa a las cuentas anuales aprobadas en ejercicios anteriores y a los acuerdos adoptados por los órganos de gobierno de la asociación, documentación que consideran legítimo conocer en su condición de asociados. Sin embargo, sostienen que la respuesta no fue facilitar esa información, sino la apertura de un expediente disciplinario contra cada uno de ellos.
Los expedientes, en el centro de la polémica
En el comunicado, Cerdán y Fernández aseguran que los expedientes «no concretan con claridad cuál es su finalidad» y consideran que se apoyan en «interpretaciones, suposiciones y valoraciones subjetivas», además de «confundir derechos con obligaciones» y convertir el ejercicio de la crítica, la participación y la petición de información en conductas susceptibles de sanción.
Los promotores de Cambiemos la Posventa sostienen que les resulta «difícil entender que solicitar transparencia, formular propuestas o expresar opiniones sobre el futuro del sector pueda considerarse un ataque a la asociación». Y añaden: «Quien confunde la discrepancia con la deslealtad termina convirtiendo el silencio en la única opinión aceptable. Y eso no fortalece ninguna organización. La debilita».
La plataforma Cambiemos la Posventa fue presentada recientemente como un movimiento abierto impulsado por profesionales del sector con el objetivo de promover cambios estructurales en la representación de la posventa. Entre sus primeras iniciativas figuró la recogida de apoyos entre talleres para impulsar una negociación colectiva con Mutua Madrileña en torno a las condiciones de reparación.
«¿Apartar a quienes hacen preguntas incómodas?»
Los dos empresarios reconocen desconocer cuál será el desenlace de los expedientes, aunque admiten que les resulta «inevitable preguntarse si el verdadero objetivo es apartar de la asociación a quienes hacen preguntas incómodas y defienden un modelo más abierto y participativo».
Pese a ello, aseguran que mantendrán su posición y continuarán defendiendo «el derecho de cualquier asociado a preguntar, a proponer, a discrepar y a participar en la vida de su asociación sin miedo a represalias». En su opinión, el debate trasciende su situación personal y plantea una cuestión de fondo sobre el modelo de representación del sector: «Esto ya no va de Miguel Ángel Fernández ni de Dioni Cerdán. Va de decidir qué tipo de organización queremos para el futuro de nuestro sector. Una organización donde las preguntas se responden. O una organización donde las preguntas se castigan».
El comunicado concluye con una última reflexión sobre el origen del conflicto: «No nos han abierto un expediente por incumplir nuestros deberes como asociados. Nos lo han abierto por ejercer nuestros derechos».




Hay que ponerse de frente con las aseguradoras. El taller está cerrando por no ser rentable. Un problema enquistado desde hace 30 años y no se ha hecho nada. Ya está bien.