Tras las nevadas vividas este pasado fin de semana en las que miles de coches se quedaron atrapados en la AP-6, la Comisión de Fabricantes de Neumáticos del Consorcio del Caucho lanzan un comunicado en el que recomiendan el uso de neumáticos de invierno.
Desde la comisión aseguran que los neumáticos de invierno son una opción más segura, idónea y confortable para circular en condiciones de invierno rigurosas.
José Luis Rodríguez, director de la Comisión de Fabricantes de Neumáticos recuerda que «Para conducir con mayor seguridad en los meses más fríos del año, es recomendable el uso de neumáticos de invierno. Éstos son fácilmente identificables, ya que llevan marcado en los flancos el símbolo ‘M+S’ que garantiza la tracción sobre nieve o barro y con el pictograma de una montaña de tres picos con un copo de nieve en su interior (3PMSF), que certifica su comportamiento a bajas temperaturas en frenada y tracción».
Las ventajas de estos neumáticos son varias:
En el caso de temperaturas bajas, especialmente inferiores a 7ºC, el neumático de invierno ofrece mejores prestaciones a la hora de iniciar el movimiento del vehículo, mantener su trayectoria o detenerlo.
De este modo, un vehículo que tenga neumáticos de invierno y que circule a 80km/h sobre pavimento mojado y a temperaturas inferiores a 7ºC necesitará seis metros menos para frenar que uno con neumático estándar.
Además cuenta con un diseño específico que lo hace óptimo para el invierno, mejorando la capacidad de tracción, aumentando la capacidad de frenada, reduciendo el riesgo de aquaplaning e, incluso, permitiendo circular sobre nieve sin necesidad de utilizar cadenas.
Las principales diferencias con el neumático normal es que el neumático de invierno cuenta con un dibujo de banda de rodadura más recortado y profundo, que aumenta la capacidad de evacuación del agua. También dispone de entre seis y ocho veces más laminillas que un neumático convencional. Y, su compuesto de goma, gracias a un mayor contenido en sílice, ofrece un mejor comportamiento frente a las frías temperaturas de la época invernal, mientras que uno estándar o de verano se comporta mejor a altas temperaturas.



