La eliminación del tiempo fijo de reparación para los paragolpes por parte de Mutua Madrileña ha sido bien recibida por el sector de la reparación. Sin embargo, apenas unas semanas después de la puesta en marcha del nuevo sistema, los talleres ya están detectando incidencias en algunas peritaciones que, según denuncian, reducen el tiempo de mano de obra reconocido y trasladan parte del coste de la reparación a los propios profesionales.
El asunto ha sido analizado por Asetra y Aprotalleres tras revisar de forma aleatoria distintas tasaciones realizadas desde que entró en vigor el nuevo criterio, acordado en el marco de la Mesa de Diálogo que la aseguradora mantiene con ambas asociaciones, así como con Conepa y Cetraa.
El cambio más relevante consistió en eliminar el tiempo estándar de 0,75 horas que se aplicaba a todos los paragolpes, independientemente de la marca o del modelo del vehículo. En su lugar, Mutua Madrileña se comprometió a valorar cada reparación de manera individual, asignando un tiempo específico en función de las características de cada paragolpes y adaptándolo al trabajo real que exige la intervención. Además, el acuerdo mantiene el pago de los tiempos adicionales cuando estos resulten necesarios.
Las asociaciones aseguran que, en términos generales, la compañía está aplicando correctamente este nuevo criterio. No obstante, han localizado determinados expedientes en los que continúan apareciendo valoraciones incompletas, especialmente en aquellas reparaciones que implican desmontar y volver a montar los distintos elementos integrados en el paragolpes.
Según explican, algunos peritos únicamente incluyen la operación genérica de desmontaje y montaje del paragolpes, pero omiten el tiempo necesario para desmontar previamente componentes como rejillas, molduras, faros antiniebla, sensores de aparcamiento o sistemas ADAS y volver a instalarlos una vez reparada y pintada la pieza.
Los talleres recuerdan que una intervención de este tipo no se limita a retirar el paragolpes del vehículo. El proceso comienza con el desmontaje de la pieza, continúa con el desarmado de todos los elementos que incorpora, sigue con la reparación y el pintado del paragolpes y concluye con el armado de esos componentes y el montaje definitivo en el vehículo. Cuando la peritación solo contempla el desmontaje y montaje de la pieza completa, una parte importante del trabajo realizado queda sin valorar.
Para reflejar correctamente estas operaciones, las asociaciones consideran imprescindible que las tasaciones incluyan las partidas correspondientes a mano de obra de carrocería, guarnecido y electricidad. Precisan, no obstante, que existen casos puntuales en los que el desmontaje previo de faros o pilotos ya está incluido dentro del tiempo base del paragolpes, por lo que no debe duplicarse esa operación. Sí debe reconocerse, en cambio, el tiempo destinado al desmontaje y montaje de otros elementos eléctricos integrados, como los faros antiniebla, los sensores de aparcamiento o los radares de asistencia a la conducción.
ASETRA y APROTALLERES sostienen que estas partidas siempre han formado parte de las peritaciones de Mutua Madrileña y lamentan que algunos peritos las estén excluyendo al interpretar que ya quedan incluidas en el tiempo general del paragolpes. Las asociaciones insisten en que desmontar una pieza completa y desarmar todos los componentes que incorpora son operaciones diferentes, con procesos y tiempos de ejecución propios, por lo que no pueden valorarse como si fueran una única actuación.
Esta interpretación, advierten, tiene una consecuencia directa sobre la rentabilidad de los talleres. Al no reconocerse todo el tiempo empleado en la reparación, los profesionales terminan asumiendo una parte del coste de una intervención que sí han realizado.
Ante esta situación, ASETRA y APROTALLERES recomiendan revisar con especial atención las peritaciones relacionadas con paragolpes y otras piezas que integren múltiples componentes, comprobar que todas las partidas de mano de obra figuran reflejadas y solicitar su incorporación cuando no aparezcan, justificando técnicamente cada operación.
Consultada por las asociaciones, Mutua Madrileña ha reafirmado que su voluntad sigue siendo remunerar el tiempo real de desmontaje y montaje correspondiente a cada paragolpes tras la desaparición del antiguo tiempo fijo de 0,75 horas. Asimismo, la compañía asegura que los tiempos adicionales deben seguir abonándose cuando procedan y ha confirmado que reforzará estas instrucciones entre su equipo pericial para evitar interpretaciones que puedan dar lugar a valoraciones incompletas.



