La falta de profesionales sigue siendo una de las lacras del sector. Los talleres no encuentran mano de obra nueva que incorporar a su plantilla y sus consecuencias cada vez los están llevando más al límite. Los talleres de Vigo han alzado la voz ante este problema -aunque es un sentir común en toda España-, que cada vez parece tener más difícil solución…
“No hay trabajadores cualificados y con experiencia disponible para ser contratados”, lamentan estos negocios, que atraviesan una complicada situación por la falta de profesionales.
La situación es tal que en muchos talleres de Vigo los tiempos de reparación se están alargando considerablemente, por la carga de trabajo que tienen: “Lo que antes podíamos hacer en una semana, ahora igual nos lleva un mes”, lamenta José Manuel Costas, gerente de Rayco Autocentro. Tienen que rechazar trabajos porque no dan abasto.
Faltan profesionales… y no hay actitud
En el taller, Costas tiene a tres mecánicos, pero necesitaría uno más. Y aunque lo busca, no lo encuentra: “La gente no sale de la FP con cualificación para trabajar. Y además de no estar preparados, notamos falta de actitud”, asegura el gerente.
Pero este no es sólo el caso de Rayco Autocentro, sino que se ha convertido en un mal extendido que afecta a la mayoría de los negocios del sector. Enrique Fontán, presidente de Cetraa y de Atra, la patronal de la provincia, asegura que a pesar de que las condiciones laborales que se ofrecen en los talleres son buenas -“las oportunidades laborales en talleres de automoción son abundantes y ofrecen condiciones atractivas, incluyendo contratos fijos que casi garantizan una seguridad laboral a largo plazo”- no son capaces de atraer a nuevos profesionales cualificados: “Nos llega poca gente formada, muy poco cualificada y con pocas ganas”, destacaba.
Al cierre…
Tanto es así que, lamentablemente, la falta de relevo generacional ya ha llevado al cierre a varios talleres, cuyo recorrido termina cuando sus gerentes se jubilan. Cuando llega este momento, los jóvenes no quieren ponerse a su frente; de hecho, muchos son los profesionales que ya se inclinan por otras ramas profesionales en el sector, cuando no directamente buscan trabajo en otros.
La situación está derivando además en una alarmante competencia entre los talleres de Vigo: al no haber profesionales que contratar, los negocios tratan de fichar a los mecánicos de otros talleres ofreciéndoles mejores condiciones laborales y económicas que las que ya tienen, para convencerlos.
Para amortiguar la situación, algunas asociaciones como Atra están lanzando campañas informativas con las que atraer mano de obra femenina: “Los trabajos que se realizan en los talleres de reparación de vehículos los puede hacer una mujer y las pocas que tenemos ahora mismo lo están haciendo muy bien”, defendía Fontán. Pero las incorporaciones siguen sin ser suficientes…
Preparados para el eléctrico
De cara a la nueva movilidad sin motores de combustión, y con ella, del coche eléctrico -aunque todavía es algo que suena lejano- en Vigo algunos talleres ya están formándose para el día de mañana poder reparar y hacer los mantenimientos que requieran estos vehículos, incidiendo, por su elevado precio, especialmente en las baterías.
También son varios los talleres que ya han adaptado sus instalaciones a estos coches -por ejemplo, poniendo cargadores para eléctricos-, con el coste -o inversión- que ello supone. “El coche eléctrico no es ningún problema, estamos preparados para atenderlos y repararlos. No falta formación en ese ámbito”, señalan desde Rayco Autocentro.
Y es que, los talleres que han tomado estas medidas temen que, sin estar especializados en las nuevas tecnologías, la llegada del eléctrico les pille con el pie cambiado y por tanto sea otro motivo que los obligue a cerrar por falta de actividad.




Que falta personal es evidente, que las nuevas generaciones no salen preparados al terminar los estudios también, pero si echo la vista atrás y voy a esos años en los que yo mismo junto con mis compañeros de aula terminamos los estudios, veo que teníamos esas mismas deficiencias. Recuerdo esos primeros meses con la sensación de haber estado cinco años preparándome en FP y no saber aplicar nada.
Tuvimos la gran suerte de contar con unos grandes oficiales y encargados que apostaron por nosotros, y eso me lleva a pensar si no seremos nosotros los que no estamos a la altura de los que nos precedieron.
Seguimos pensando en trabajo duro y tener un puesto fijo como atractivo y eso lo era para nosotros, pero creo que es evidente que no lo es para las nuevas generaciones, ahora bien, no me cabe duda que tienen mucho más talento del que nosotros seremos capaces de imaginar.