Apetreva -la patronal de talleres de Albacete- ha cerrado una etapa para el sector de la reparación en la provincia. Tras dos décadas al frente de la Asociación Provincial de Empresarios de Talleres de Reparación de Vehículos y Afines, Antonio Atiénzar ha cedido el testigo en un acto marcado por el reconocimiento colectivo y el respaldo institucional. La asamblea anual y la tradicional cena de hermandad se convirtieron así en la despedida pública del dirigente que ha pilotado las reivindicaciones del sector desde el asociacionismo.
En declaraciones recogidas por La Tribuna de Albacete, Atiénzar recordó que su vinculación orgánica con la asociación no se limita a sus veinte años de presidencia: “En la directiva no son 20 años, sino 27, porque antes ocupé otros cargos”, subrayó, avanzando además que continuará representando a la provincia desde el Comité Ejecutivo de Cetraa.
Durante su intervención repasó la transformación técnica del taller en estas dos décadas: “Cuando empecé, los coches se reparaban de oído. Arrancabas el motor y, según sonase, ya sabías qué le pasaba”, evocó. Un salto radical si se compara con el presente, en el que “los vehículos son tan complejos que necesitas software de diagnóstico incluso para averiguar por dónde empezar”.
El cambio afecta a todo el ecosistema tecnológico: “Hemos pasado de vehículos diésel y gasolina a híbridos, eléctricos y nuevas arquitecturas. Cada uno con sus sistemas y necesidades. Y hemos tenido que aprender a repararlos todos”. Según explicó, esa complejidad también ha ayudado a reducir la actividad clandestina: “Hoy, para estar en condiciones, sólo para levantar el capó, tienes que estar muy formado”.
El relevo generacional, la “espinita” que deja pendiente
Atiénzar, que admitió haber vivido una semana emocionalmente intensa, señaló un problema estructural que preocupa a los talleres albaceteños: la falta de relevo generacional. Según expuso, “los jóvenes entran, pero no en número suficiente”, lo que ha provocado que el número de talleres se reduzca un 20%, “casi todos por jubilación”.
Un dato especialmente sensible si se cruza con las cifras positivas de empleo del sector: según se destacó en el acto, el empleo en los talleres de la provincia ha crecido alrededor de un 10% desde 2015, consolidando su peso económico.
“Sin los talleres, la economía no funciona”
El presidente de la Diputación de Albacete, Santiago Cabañero, quiso poner en valor durante el acto un sector que, según dijo, “no abre telediarios”, pero sostiene la movilidad diaria: ambulancias, logística, maquinaria agrícola, flotas de emergencia, etc.: “Sin vosotros, la economía no funciona”, insistió. Subrayó además la capacidad de adaptación del taller a la electrónica, a la digitalización y a la llegada de nuevas tecnologías como la inteligencia artificial, “sin ruido y con responsabilidad”.
A la nueva presidencia, encabezada por José Francisco Atiénzar, le deseó “acierto y éxito”, recordando que su antecesor deja “un magnífico espejo en el que mirarse”.
Sobre Antonio Atiénzar, Cabañero trazó un perfil muy personal: “Has sido, y eres, un líder capaz de defender sin atacar, capaz de generar confianza sin abusar de ella. De esos empresarios que entienden que a la empresa le va bien cuando a la sociedad le va bien”.
Atiénzar cerró su intervención con un mensaje de continuidad: “Me aparto un poco, no me voy del todo. Estaré apoyando en lo que pueda y seguiré ayudando para que este sector avance”. Un sector que afronta cambios tecnológicos, necesidades formativas crecientes y una amenaza demográfica que preocupa a todos los actores de la posventa.



