La transición hacia el vehículo eléctrico obliga a los negocios de reparación a invertir en formación, diagnosis, seguridad e instalaciones, pero las ayudas para talleres siguen sin llegar al mismo ritmo que al resto de la cadena de valor.
Siguiendo la misma línea que el sindicato UGT, el Gremi de Tallers de Reparació d’Automòbils de Barcelona ha reclamado a las administraciones que incluyan a los talleres de reparación dentro de las líneas de apoyo relacionadas con la transición hacia el vehículo eléctrico y los nuevos modelos de movilidad.
La entidad alerta de que esta transformación tecnológica exige inversiones relevantes que muchas pequeñas empresas están asumiendo sin respaldo público suficiente. Según sus estimaciones, cerca de 8.000 empresas catalanas de reparación de vehículos, de las cuales unas 5.000 están ubicadas en la provincia de Barcelona, deberán afrontar gastos importantes para adaptarse a los nuevos requerimientos del parque.
Ayudas para talleres para afrontar la transformación tecnológica
El Gremi considera que las ayudas para talleres son necesarias para cubrir inversiones en equipamientos, software, equipos de diagnosis, adaptación de instalaciones, protocolos de seguridad y formación especializada. Todos estos elementos resultan cada vez más importantes para poder intervenir con garantías sobre vehículos híbridos y eléctricos.
La patronal recuerda que la electrificación no afecta únicamente a fabricantes, redes comerciales o usuarios finales. También implica de forma directa a los talleres, que deberán reparar, mantener y garantizar la seguridad de vehículos con nuevas arquitecturas eléctricas, baterías de alta tensión y procedimientos de trabajo diferentes a los habituales en los vehículos de combustión.
En este contexto, la organización sostiene que existe un desequilibrio en el reparto de los apoyos públicos. Mientras fabricantes, consumidores y otros actores de la cadena de valor cuentan ya con distintos mecanismos para impulsar la electrificación, los talleres estarían afrontando en solitario una parte importante de las inversiones necesarias para adaptarse.
“El sector está haciendo un esfuerzo enorme para adaptarse a la nueva movilidad, pero las ayudas públicas no están llegando a los talleres, que son una pieza imprescindible de la cadena. No se puede impulsar la transición al vehículo eléctrico sin tener en cuenta quién deberá reparar, mantener y garantizar la seguridad de estos vehículos”, ha señalado Germán Palomas, presidente del Gremi.
Un sector formado mayoritariamente por pymes
La reivindicación llega en un momento especialmente sensible para la reparación independiente y de proximidad. Según los datos aportados por la entidad, el sector de la reparación de vehículos en la provincia de Barcelona está formado por más de 5.187 talleres y genera cerca de 18.960 puestos de trabajo directos.
Además, alrededor del 80% de los negocios son empresas familiares o de proximidad. Este perfil empresarial explica, según el Gremi, la necesidad de articular instrumentos específicos que permitan afrontar la transición tecnológica sin comprometer la viabilidad de las pequeñas y medianas empresas.
La adaptación al vehículo eléctrico no se limita a la compra de nuevos equipos. También implica dedicar recursos a la formación de los profesionales, revisar procesos internos, adecuar zonas de trabajo, incorporar medidas de seguridad y actualizar herramientas digitales y de diagnosis. Para muchos talleres, estas decisiones llegan en un contexto de presión sobre los márgenes, aumento de costes y dificultad para incorporar personal cualificado.
La nueva etapa del Gremi
La reclamación se enmarca en la nueva etapa abierta tras la renovación de la junta del Gremi y la elección de Germán Palomas como presidente. La organización ha situado la transformación tecnológica, la formación y la dignificación del sector entre sus principales líneas estratégicas.
El objetivo de la patronal es reforzar el posicionamiento del taller en los debates vinculados a la movilidad, la sostenibilidad y la evolución tecnológica del automóvil. Para la entidad, cualquier política pública orientada a acelerar la electrificación debe tener en cuenta la realidad de quienes prestan el servicio de mantenimiento y reparación a lo largo de toda la vida útil del vehículo.



