Jorge Gutiérrez, presidente de Tarevel (Cetraa), la asociación de talleres de León, se sentaba hace apenas unos días ante los micrófonos del programa Manos Arriba, de esRadio León, para denunciar la situación «cada vez más insostenible» que vive el sector de la carrocería por la presión que sufre por parte de las aseguradoras.
Ponía sobre la mesa algunas de ellas, como por ejemplo que las compañías fijan los precios de mano de obra y los recambios a usar: «Viene un perito y nos dice lo que vamos a cobrar, el recambio que se va a montar y cuándo lo vamos a cobrar. Ellos deciden todo», señalaba. Motivos por lo que la relación comercial con las aseguradoras «es cada vez más difícil».
Uno de los principales problemas que destacaba es la imposición de usar recambio no original: «Las marcas fabricantes de coches recomiendan sustituir por piezas originales, pero las aseguradoras están imponiendo recambio alternativo, muchas veces de baja calidad y de dudosa procedencia». Una práctica que, afirmaba, perjudica tanto a los talleres como al cliente final, que «paga una póliza para no recibir primeras calidades».
Gutiérrez recalcó que el consumidor suele desconocer estas prácticas y acaba culpando al taller: «Somos intermediarios. El cliente no sabe que se le está montando un recambio que no es original y muchas veces la culpa nos cae a nosotros». Por ello, insistía en la importancia de informar: «Legalmente no deberíamos montar un recambio que el cliente no ha autorizado. Es el cliente quien tiene que pelear con su compañía».
El presidente de Tarevel también denunciaba el desequilibrio económico del sector. «La pintura ha subido cerca de un 68% desde 2015 y las aseguradoras solo nos han repercutido entre un 10 y un 20%. Estamos ganando un 30% menos que hace diez años”, explicaba, lo que provoca falta de relevo generacional y talleres con jornadas de hasta 14 horas «para llevarte a casa mil euros».



