El Ayuntamiento de Málaga ha tramitado 27 denuncias de la Policía Local durante 2025 contra talleres ilegales que operan en el polígono Azucarera-Intelhorce, una actividad que los empresarios llevan tiempo denunciando. La Entidad Urbanística de Conservación del Polígono Guadalhorce (EUCC) asegura que, pese a las sanciones, la actividad ilegal “persiste” y provoca un impacto negativo en el entorno, la seguridad y la convivencia del principal parque empresarial de la ciudad.
“Es una realidad palpable; si hay denuncias, parece que faltan recursos o mayor celo en el asunto”, advierten desde la EUCC, que ha reclamado en varias ocasiones una respuesta administrativa más eficaz ante las prácticas reiteradas en el espacio público.
Según los datos municipales, quince de las actuaciones policiales están vinculadas con infracciones a la ordenanza de Limpieza y Gestión de Residuos, como lavados de vehículos en la calle o cambios de aceites y otros fluidos. Otros once casos corresponden a la prestación de servicios en la vía pública sin autorización municipal, según la ordenanza de Convivencia Ciudadana, y una denuncia más se relaciona con la gestión irregular de residuos.
“Un problema estructural”
Las patrullas de la Policía Local han intervenido en diferentes puntos del polígono, especialmente en la carretera de la Azucarera a Intelhorce, donde es frecuente encontrar vehículos averiados, piezas mecánicas esparcidas y reparaciones realizadas a plena vista. Los empresarios califican la situación como “la escena habitual” y denuncian que las actuaciones no han sido suficientes para erradicar el fenómeno, que consideran un “problema estructural”.
Antonio López, director del concesionario Covei, del grupo Iveco, describe la situación con ejemplos claros de su impacto: “Hace pocos días, había ocho o diez personas pegándose en la puerta de uno de los negocios… hay robos, a un empleado le quitaron una centralita. ¿Quién roba una centralita de un coche? Los trabajadores están indignados”.
Además, López critica la falta de respuesta efectiva por parte del Ayuntamiento: “Seis meses después de enviar un escrito denunciando los talleres clandestinos, no hemos recibido respuesta. Ya indiqué que se vulneraban cinco normas, algunas municipales. Alguien debería venir y levantar el alcantarillado para ver si lo que corre es agua o aceite”.
El empresario también denuncia un trato desigual: “A nosotros nos hacen inspecciones todas las semanas de Hacienda y del Ayuntamiento, y parece que se permite a otros ciertas cosas. Hay desigualdad”.
Impacto en la seguridad y el espacio público
La situación va más allá de la mecánica desleal, afectando a la seguridad y al uso del espacio público. López subraya que en el polígono “siempre se ven coches aparcados, fines de semana y entre semana. Hay un depósito de vehículos que traen para arreglar; nuestros empleados ya no tienen espacio para aparcar. Los coches son para trabajar, no para dejarlos ocupando un sitio”.
El impacto económico y social del polígono es significativo: “Aquí trabajan unas 40.000 personas y hay más de 1.300 empresas de todo tipo. No podemos tener todo lo malo de Málaga: prostitución callejera, retenciones a la salida, talleres ilegales… Parece que todo lo que no se quiere, viene para aquí”, lamenta López.



