La primera jornada de huelga convocada por Comisiones Obreras (CCOO) en el sector de la automoción de la provincia de Málaga ha comenzado este jueves con movilizaciones que han provocado retenciones en uno de los principales accesos a la capital. Cerca de 200 trabajadores se han concentrado en la avenida de Europa, frente a la sede de la Federación de Empresarios de Automoción de Málaga (Fedama), provocando cortes puntuales de tráfico que han obligado a ralentizar la circulación en plena hora punta.
La convocatoria afecta a cerca de 5.900 trabajadores de talleres de reparación, concesionarios y empresas vinculadas a la automoción, llamados a secundar los paros los días 30 y 31 de julio y el próximo 3 de agosto después de que no se hayan producido avances en la negociación del nuevo convenio colectivo entre los sindicatos y las patronales AMA y Fedama. Comisiones Obreras (CCOO), que ostenta alrededor del 60% de la representación sindical del sector, considera que el convenio vigente ha quedado obsoleto y no responde a la realidad actual de una actividad que ha experimentado importantes cambios tecnológicos y organizativos en las últimas décadas.
El secretario general de CCOO Industria en Málaga, Andrés González Gato, ya había advertido de que las plantillas reclaman una actualización de las condiciones laborales para adaptarlas a la evolución del sector. En su opinión, tanto los procesos de reparación como los materiales empleados en la actualidad son muy diferentes a los existentes cuando se negoció el convenio actualmente en vigor.
Reducción de jornada y mejoras salariales
Uno de los principales puntos de discrepancia continúa siendo la jornada laboral anual, fijada en 1.756 horas, que el sindicato considera una de las más elevadas entre los convenios de la automoción de la provincia.
CCOO reclama una reducción de esa jornada, así como mejoras salariales y la aplicación de una sentencia relativa al sistema de cálculo del salario durante el periodo de vacaciones, que, según denuncia, las patronales siguen sin incorporar al convenio.
Antigüedad, riesgos laborales y plus de transporte
Entre las reivindicaciones también figura la creación de un complemento de antigüedad que permita reconocer la experiencia de los trabajadores y contribuir a fidelizar las plantillas. La propuesta plantea que un empleado con diez años en la misma empresa pueda percibir una retribución superior en reconocimiento a su trayectoria profesional y sus conocimientos.
Asimismo, el sindicato solicita que el nuevo convenio contemple un complemento de peligrosidad para los profesionales que trabajan con vehículos eléctricos y con los nuevos productos empleados en las reparaciones de chapa y pintura. CCOO considera que estos procesos implican riesgos específicos que no están recogidos en la regulación actual y que requieren tanto mayores medidas preventivas como una compensación económica.
Otro de los asuntos que sigue enfrentando a sindicatos y patronal es el plus de transporte. Según los cálculos de CCOO, aproximadamente la mitad de los trabajadores del sector no percibe esta compensación a pesar de desplazarse diariamente hasta sus centros de trabajo. Por ello, reclama una actualización de los criterios para su concesión, al considerar que la distribución geográfica de las empresas y las distancias recorridas han cambiado con el paso de los años.
Conflicto abierto
Las protestas se producen después de que no fructificaran los intentos por desbloquear la negociación del convenio colectivo, lo que llevó a mantener la convocatoria de huelga prevista para este jueves y viernes, así como para el próximo 3 de agosto.
Los sindicatos han advertido que, si no se produce un acercamiento con las patronales AMA y Fedama, las movilizaciones podrían intensificarse. Incluso CCOO no descarta ampliar el calendario de paros y endurecer las protestas durante las próximas semanas con el objetivo de forzar un acuerdo que permita renovar un convenio que considera desfasado.
«Queremos un acuerdo, no una huelga»
Pese al inicio de las movilizaciones, el sindicato insiste en que su prioridad sigue siendo alcanzar un acuerdo: «No queremos estar aquí, queremos estar en los talleres trabajando. Nuestro objetivo es el acuerdo, nunca la movilización», aseguró Andrés González Gato durante la concentración, tal y como ha publicado Diario Sur.
Sin embargo, advirtió de que, si las patronales mantienen su postura, las protestas podrían intensificarse una vez finalicen las tres jornadas de huelga ya convocadas: «Si no se cumplen las reivindicaciones, no nos quedará más remedio que continuar con la presión y la movilización».
Por su parte, Carlos Moya, responsable de Organización de Industria de CCOO Málaga, justificó el malestar existente entre los trabajadores por el nivel salarial del sector: «No se puede vivir con el salario que tenemos. Con media hora de nuestra mano de obra pagan días de salario y con unas veinte horas de nuestro trabajo se factura prácticamente todo un mes de sueldo con las cotizaciones incluidas. La gente está muy quemada y por eso estamos aquí reivindicando nuestros derechos», señaló.
Los representantes sindicales recuerdan que su intención era haber cerrado un acuerdo durante la pasada primavera, pero el estancamiento de la negociación ha llevado finalmente a convocar los paros coincidiendo con una de las épocas de mayor actividad del año para el sector, en plena operación salida de agosto.
Málaga y Huelva continúan siendo las únicas provincias andaluzas que cuentan con un convenio colectivo específico para la automoción. En el resto de la comunidad autónoma, estos profesionales están integrados en los convenios del Metal o del Comercio.



