Si hay algo claro, después de lo sucedido en Valencia hace casi tres semanas, es que esta DANA supondrá un punto de inflexión a todos los niveles. La magnitud de los daños personales y materiales es tal que, en muchos casos, se da por perdido todo lo logrado tras una vida de trabajo y comienza una nueva etapa. Los talleres valencianos no son una excepción.
Fevauto, la Asociación de Talleres de Reparación de Vehículos de la Provincia de Valencia, trabaja desde el primer momento para ayudar a los negocios de alguna de las 75 localidades de la Comunidad afectadas por el temporal. De los 1.000 talleres registrados en la provincia, 600 están asociados a la entidad y, de ellos, 246 han sufrido daños de distinta consideración.
Estos días están clasificando los talleres en función de su estado y la magnitud de las pérdidas. En color amarillo se encuentran aquellos que han sufrido pérdidas graves pero recuperables, que «les llevarán hasta 3 o 4 meses recomponer hasta que sean capaces de reiniciar la actividad», asegura para La Comunidad del Taller María José Lladró, secretaria técnica de la asociación. Una vez reconocido que el último trimestre de 2024 está perdido, para ellos se está tratando de ayudar en las gestiones de diferente tipo -aseguradoras, ayudas de la administración, EREs, etc.- y acelerar en la medida de lo posible los trámites necesarios. En este sentido, desde Fevauto tiran de historia para recordar que, tradicionalmente, los talleres son los grandes olvidados cuando se trata en encontrar ayudas o subvenciones. «También formamos parte de la industria del metal«, insiste Lladró, para exigir que de una vez por todas se tenga les tenga en cuenta con una proclama que no deja lugar a dudas: «Queremos que se nos reconozca que somos esenciales».
El drama de medio centenar de talleres
Aún más allá de las dificultades con que se encuentran los talleres que están en pleno proceso de limpieza y evaluación de las pérdidas, se sitúa la desgracia de los 50 talleres, contados a día de hoy, marcados en rojo por Fevauto. Son aquellos cuyos gerentes, después de haber tratado de ponerse en contacto con ellos varias veces tanto por teléfono fijo como móvil, aún no han sido localizados por la asociación.
Desde Fevauto admiten que las comunicaciones en la zona todavía se encuentran en un estado precario. Sin embargo, después de tanto tiempo sin dar señales de vida, dan por supuesto que, por un motivo o por otro, esas empresas ya no podrán volver a subir la persiana. No al menos tal y como se las conocía hasta ahora.
Las otras formas de sufrir la DANA
Los destrozos en los talleres son las consecuencias de la DANA más evidentes, pero no las únicas. Los talleres que han podido proseguir la actividad se encuentran ahora con un reto que va más allá del exceso de trabajo. Aunque el sector de las grúas considera que un , que ronda entre el 15 y el 20 por ciento de incremento de llamadas pidiendo cita: por una parte no tienen sitio para almacenarlos hasta ser reparados; por la otra, volver a hacer funcionar un coche inundado, aunque en ocasiones es muy complicado, casi siempre es posible. La reparación costará más o menos trabajo, pero cualquier taller con buenos profesionales podrá sacarlo adelante.
Otra cosa bien distinta es que el vehículo vuelva a ser el mismo que era antes de la inundación. La humedad puede acelerar el proceso de deterioro de componentes, o hacer que se repitan averías que requerían de una reparación más profunda de lo que se manifestaba al principio. De ahí que haya talleres que prefieran evitar acoger coches afectados por las lluvias.
Aún más peculiar es el caso de aquellos talleres que, pese a no haber sufrido especialmente las inundaciones, se encuentran sin trabajo debido a que no es posible acceder a sus instalaciones. Hasta que no se arreglen los destrozos en calles y carreteras colindantes, esos negocios permanecerán cerrados.
En este sentido, ante la necesidad de reconstruir infraestructuras lo antes posible, el Gobierno ha publicado el Real Decreto-Ley 7/2024, de 11 de noviembre, que autoriza la expropiación urgente de bienes afectados para facilitar las obras. Aunque a día de hoy a Fevauto no le consta todavía que se haya ejecutado expropiación alguna de un taller, esta posibilidad abre un panorama incierto para algunos negocios de localidades como Chiva o Paiporta.



