El sector de la reparación de vehículos en Navarra atraviesa un momento de elevada actividad, impulsado en buena medida por el envejecimiento del parque automovilístico. Sin embargo, este contexto favorable en términos de demanda convive con un problema estructural que condiciona su desarrollo: la falta de mano de obra cualificada.
Así lo han trasladado a la cadena Cope Luis Ursúa y Marisol Mendizábal, presidente y vicepresidenta de la Asociación Navarra de Talleres de Reparación de Vehículos (ANTRV), entidad que agrupa a 580 talleres y concesionarios y da empleo a cerca de 3.000 trabajadores en la comunidad. La organización advierte de que la dificultad para incorporar nuevos profesionales se ha convertido en el principal reto para la sostenibilidad del sector.
La falta de mano de obra cualificada, el gran desafío
El gerente de la asociación, Luis Ursua, ha sido contundente: “El mayor problema del taller en este momento es la falta de mano de obra”. Una situación que, según explica, se prolonga desde hace años y que no termina de revertirse pese a los esfuerzos realizados por las empresas.
Marisol Mendizabal, vicepresidenta de la entidad, apunta que los talleres han introducido mejoras relevantes en las condiciones laborales, como la implantación de la jornada continua o la oferta de salarios competitivos. Aun así, la captación de nuevos perfiles sigue siendo insuficiente.
Mendizabal reflexiona sobre una posible causa: el nivel de responsabilidad que implica el oficio. La reparación actual exige conocimientos técnicos avanzados, capacidad de diagnosis y toma de decisiones en procesos complejos. “No sé si, como son cosas de mucha responsabilidad, la gente se echa atrás”, señala, en comparación con otros entornos industriales que, pese a contar con turnos más exigentes, continúan atrayendo personal.
Nuevas estrategias para atraer talento al taller
Ante este escenario, la Asociación Navarra de Talleres de Reparación de Vehículos ha activado dos líneas de actuación orientadas a reforzar la entrada de profesionales en el sector.
La primera pasa por un convenio con el Gobierno de Navarra para impulsar la FP Dual intensiva. Se han habilitado 90 plazas en las que los alumnos realizan más de 750 horas de prácticas remuneradas en empresas, con el objetivo de que desde el inicio de su formación conozcan la realidad del taller.
La intención es evitar que los titulados en automoción terminen desarrollando su carrera en otros sectores y, al mismo tiempo, contribuir a cambiar la percepción social de la profesión. Ursua insiste en que la reparación actual dista de la imagen tradicional: “No es un trabajo pesado ni sucio; muchas veces es tecnológico”. La capacidad de análisis, el uso de equipos de diagnosis y la intervención sobre sistemas avanzados convierten al taller en un entorno cada vez más especializado.
La segunda línea se centra en la integración de personas inmigrantes a través del arraigo por formación, facilitando su incorporación laboral cuando cuentan con base formativa o interés en la mecánica. Se trata de ampliar la base de talento disponible en un contexto de escasez estructural.
Impacto económico, negociación colectiva y adaptación al vehículo eléctrico
En paralelo al reto de la mano de obra, el sector afronta la negociación del convenio colectivo, un proceso que se prolonga desde hace año y medio. Mientras tanto, la asociación ha recomendado a las empresas actualizar los salarios conforme al IPC de los dos últimos ejercicios para preservar el poder adquisitivo de los trabajadores.
Este ajuste salarial, junto al incremento de costes energéticos y operativos, tiene un impacto directo en la estructura de precios. Mendizabal lo resume con claridad: si se quiere mejorar la retribución de los profesionales y sostener la actividad, es necesario revisar al alza el precio de la mano de obra.
En el ámbito de la transformación tecnológica, Ursua ha anunciado que el sector recibirá por primera vez ayudas específicas del Gobierno de Navarra para facilitar la adaptación al vehículo eléctrico. Está prevista la apertura de una convocatoria, entre marzo y abril, destinada a subvencionar la adquisición de maquinaria, herramienta y utillaje necesarios para intervenir en este tipo de vehículos.
Estas ayudas se complementarán con una línea de subvenciones orientada a la formación, un aspecto clave para que los profesionales puedan operar con seguridad y solvencia en sistemas de alta tensión.
Por último, desde la asociación recuerdan que las reparaciones pueden realizarse en talleres independientes sin que el cliente pierda la garantía del fabricante, siempre que se respeten las especificaciones técnicas. Una puntualización relevante en un contexto en el que la especialización y la proximidad al cliente siguen siendo señas de identidad del taller independiente navarro.



