La autonomía de los vehículos eléctricos sigue siendo un punto crítico para la confianza de los conductores. Un análisis reciente de la OCU, que evaluó 31 marcas de automóviles eléctricos, concluye que la autonomía anunciada por los fabricantes llega a superar entre un 9% y un 22% la que realmente proporcionan en la práctica.
La clave de esta desviación está en el protocolo WLTP utilizado para homologar los vehículos en la Unión Europea. Esta norma mide la autonomía en un ambiente ideal, a 23 ºC, sin considerar otros factores menos favorables para la conducción diaria, como las pérdidas durante la recarga de la batería. El resultado es una práctica que, aunque es legal y utilizada por la mayor parte de los fabricantes, ofrece una cifra con una imagen demasiado optimista para la mayoría de usuarios.
“Esta práctica no es nueva y todas las marcas la utilizan, pero acaba socavando la credibilidad del vehículo eléctrico”, señala la OCU en su informe, alertando del impacto que estas prácticas podrían suponer en la adopción de la movilidad eléctrica por la desconfianza que genera el uso de datos sin rigor.
Por ello, la organización exige que los datos proporcionados a los consumidores sean más claros y transparentes, y que recojan el consumo del vehículo según el protocolo WLTP, sin adaptaciones que lo mejoren. El informe además plantea que los fabricantes incluyan la autonomía alcanzada en autopista, donde el consumo es mayor y donde, por tanto, el conductor percibe con más nitidez la necesidad de planificar paradas para recargar.
El reto de la recarga y la necesidad de ayudas eficaces
La OCU también hace hincapié en que esta falta de sinceridad no debería empañar la necesidad de continuar promoviendo la electromovilidad: “Si queremos una adopción masiva y sostenible, necesitamos invertir en infraestructuras de recarga. Es vital garantizar puntos de carga asequibles en la calle para los 9 millones de personas que no tienen garaje privado, y estaciones de carga rápida en las vías principales”.
Por último, la organización lanza un mensaje claro al Gobierno para que agilice la gestión de las ayudas del Plan Moves, ya que la experiencia de compra de un vehículo eléctrico debería ir acompañada de ayudas que no supongan una espera de varios meses para su cobro: “La sostenibilidad no puede convertirse en un privilegio reservado para unos pocos”, concluye el informe.




Hola Lara, gracias por informarnos , tú padre y tú nos enseñáis e informáis de michas cosas a los usuarios y que debemos tener en cuenta.