
La patronal de vendedores y reparadores lo tiene claro; el taller no tiene que pagar por la retirada del aceite usado. Práctica que según Ganvam, se ha empezado a extender a raíz de la guerra comercial por el pago de dicho residuo entre transportistas, recogedores y gestores. Y es que “durante los últimos años, el aceite y las baterías prácticamente financiaban la gestión del resto de residuos”. “Pero esa burbuja parece estar desinflándose, de manera que los transportistas pretenden cobrar directamente por su retirada”.
No obstante, desde Ganvam recuerdan que los fabricantes ya tienen establecido un Sistema Integrado de Gestión (SIGAUS) así como el cobro de una ecotasa de 0,06 euros por cada kilo o sea 0,054 euros por cada litro de aceite nuevo que entra en el mercado, que asume el conductor que compra aceite nuevo – que no la operación del cambio de aceite usado- tal y como consta en la disposición adicional cuarta del Real Decreto 679/2006.
El taller solo tendrá que asegurarse de gestionar adecuadamente los residuos en sus instalaciones; separarlos, almacenarlos, etiquetarlos y entregarlos a un gestor autorizado que de manera gratuita recogerá dichos residuos para llevarlos a las plantas de tratamiento. Los fabricantes de aceites y Sigaus son los responsables de asumir los costes de dicho proceso. “Es Sigaus quien financia la recogida selectiva y la correcta gestión de este residuo”, apunta Juan Antonio Sánchez Torres, presidente de la patronal. “Siempre que el aceite recogido garantice su tratamiento estándar el gestor, el recogedor o transportista no podrá cobrar por la retirada, ya que tiene firmado un acuerdo con Sigaus y será este sistema integrado de gestión quien le pague”, aseveran desde Ganvam.



